8 de julio de 2014

¡Te vamos a cambiar la cabeza!

A mediados del pasado mes de junio, mientras adquiría la miserable cantidad de once onzas de pollo por pescado una vez al mes –equivalente a 10,63 gramos diarios- y las seis libras de pescado una vez al mes -equivalente a 92 gramos diarios- por dieta de Colesterol Alto, que desde hace más de 20 años ofrece el gobierno a la población en la mal llamada “Canasta  Basica Alimentaria”, fui amenazado por dos individuos, uno de los cuales se encuentra en la foto incluida.
La carnicería está en la calle Flores esquina a Agua Dulce, Cerro. Tiene por plantilla oficial, un solo trabajador. Se le conoce por “El Chino”, este se ha convertido al parecer, en una especie de agencia privada empleadora al poseer en ocasiones, hasta dos “contratados”.
Con camisa verde –de las que se usan en los salones de operación de los hospitales- está el trabajador oficial de la Empresa de Municipal de Comercio del Cerro, con la camiseta blanca más al fondo, uno de sus empleados privados y el de más baja escala salarial y por ende retribución monetaria, su función es “ablandar” las cajas de pollo o pescado contra el piso para agilizar su trabajo, con camiseta blanca más a la izquierda el otro empleado privado de mayor escala salarial y por ende mayor retribución monetaria al ser quien realiza “todas las anotaciones” en la “libreta de racionamiento” y cobra con las concebidas multas por no tener menudo para el vuelto.
De este segundo individuo no conozco su nombre ni si posee antecedentes penales, el día de la foto y junto a un vecino del edificio donde vivo –que si los tiene- y que le servía de “pala”, me amenazó diciéndome que: “fíjate lo que te voy a decir, si sigues tirando fotos y haciendo escritos te vamos a cambiar la cabeza y trata de que aquí no venga nadie a decir nada ni averiguar nada, me oíste”.
Hace varios meses, no alcanzamos el pollo de población por la cantidad de hielo que acompaña desde los almacenes de distribución las cajas de pollo. Esta situación sucede en toda la Habana, mes tras mes, todo el gobierno lo sabe, nadie hace nada porque hacer algo al respecto, al parecer afecta sus propios intereses.
Como el cliente no puede estar atendiendo las anotaciones en la susodicha libreta y la pesa al mismo tiempo, anotó este pollo como cogido, dejando de anotar el pollo por pescado del mes de mayo.  Al preguntar por el pollo faltante al trabajador oficial de la Empresa, el amenazante me dijo: “para ti no hay pollo y si quieres ve a donde tú quieras que verás lo que te va a pasar”, diciéndole al Chino que para mí, por s…….. no me despachara el pollo.
Acto seguido el Chino alegó que la empresa no había pagado aún el pollo por pescado faltante del mes de mayo.
Junto a las amenazas de este individuo, se sumaron las de un vecino de alias “El Pachi”, quién decía desde el interior mismo de la carnicería: Déjala, no le digas nada a la jevita esa déjamela a mí que estoy loco por chocarle la cara, entre otras ofensas lesivas a mi moral e integridad como ser humano.
En más de una ocasión, cuando he salido o entrado al edificio, he sido agredido verbalmente por este vecino, un ciudadano ejemplar, un nuevo y revolucionario hombre que hace al menos cuatro o cinco años salió de prisión.
Recientemente, las amenazas contra mi integridad física han subido de tono, este individuo –el Pachi- ha intentado en ocasiones literalmente chocar conmigo al coincidir en la escalera del edificio, se suman las de este “falso trabajador de la Empresa Municipal de Comercio del Cerro” y las del Gato.
Mis derechos constitucionales son pisoteados constantemente sin tener derecho a que se me respete por, como siempre digo mi único delito de pensar y hablar sin hipocresía, por denunciar todo lo que funciona mal o no funciona en este sistema obsoleto desde que instauró por primera vez en la propia Unión Soviética de antaño. No se respeta mi condición de Pastor.
Mi guerra no es contra los Castros porque si mañana otro gobierno ascendiera al poder, garantizo que denunciaré todo lo que esté mal hecho, todo lo que viole los más elementales derechos de cualquier ser humano como sucede hoy, por supuesto si estoy con vida
A las autoridades no puedo acudir, entre abril y junio me citaron 4 veces para interrogarme como un vulgar delincuente, para ellos soy un paria, un traidor, una escoria, un contrarrevolucionario.
Por favor F5, en el lenguaje del siglo XXI: ¡ACTUALICENSE!, porque desde mi perspectiva, contrarrevolucionario es todo aquel que malversa, defalca, roba, desvía los recursos que, a su disposición pone el Estado para el bienestar del pueblo,
·         como este trabajador de dicha empresa y todos los demás directivos que permiten que esto suceda desde hace meses,
·         como el jefe de obra encargado de las labores constructivas del edificio donde vivo,
·         como el oficial del DTI que me agredió físicamente hace unos años y que –en mi presencia- obstaculizó una investigación por robo en mi domicilio,
·         como el presidente del diabólico e hitleriano engendro de los “comité de defensa de la revolución” donde vivo que aun siendo militante del “PCC” apadrinó la ilegalidad y abrazó la corrupción al permitir que familiares suyos fuesen los primeros ocupantes ilegales que se colaron en los espacios sin construir del edificio,
·         como los responsables de que dos pisos enteros estén sin construir en el edificio, y que trabajadores a los que se les prometió e ilusionó con viviendas en este inmueble, hoy mueran de desengaño, gracias  a los cuales está lleno de ocupantes ilegales,
·         como la interminable lista que podríamos añadir de funcionarios del gobierno…

Alejandro Hernández Cepero.

Pastor.

1 de julio de 2014

Mc Donald’s en Cuba… ¿será cierto?

Hace algún tiempo incluimos una  nota en el Blog, anterior, sobre un McDonald’s en Cuba acompañada con una foto que fue objeto de controversia en la red. La foto es la siguiente:
Recién nos encontramos otra información sobre un McDonald’s en Cuba. Si embargo si usted observa bien la foto se trata de un McDunald, no un McDonald’s. Vea la foto siguiente:
Al menos vemos la oferta que consiste en un McDunald de cerdo y de otra cosa acompañado de jugo de naranja. Creo que alguien se está auto promocionando de paso…..,

Fidel Castro es capaz de pisotear la rosa y degollar al zunzún, sin pensarlo dos veces, con tal de imponer su aberración”.

Haga CLIC sobre el titulo para leer el articulo y vea a continuacion del VIDEO sobre el crimen del remolcador 13 de Marzo.

24 de junio de 2014

Un pincel de mirada al futuro.

Yoandry Bolaño
Santiago de Cuba, 24 de junio  del 2014.- Más de 15 talleres de Artes Plásticas en Bayamo, Palmarito de Cauto y Santiago de Cuba, se encuentran vinculados al proyecto "Nuevas Manos", del artista Yoandry Bolaño. El mismo, ha devuelto la sonrisa a aquellos niños que dan sus primeros pasos en el mundo de la pintura.
Aprendido la magia que exhibe Bolaño en sus oleos, los pequeños practican trazos y conocen nuevas técnicas,  a través de los cuales producen sus primeras obras, y labran así su futuro como artistas, pero además como personas de bien.
Bolaño, patriota firme en sus sentimientos s y seguro en su manera de actuar, guía a quienes con sus ideas incipientes desean construir una sociedad, donde renazcan los valores pedidos de esta Cuba, devolviendo la alegría a la juventud cubana.
Con el empleo de la crayola y la tónica del grafiti, se suple la carencia de materiales.
Para el gestor de este proyecto, portador del arte naif, el sueño sigue siendo conquistar las alturas, si de apreciar la sonrisa de un niño se trata.
Sin título, by Yoandry Bolaño, cuban painter

Fiesta del Caribe, by Yoandry Bolaño, Cuban painter.


21 de junio de 2014

¡Levante la mirada del teléfono, apague esa pantalla, deje de ver ese video…, viva la vida!

Levante la mirada.
Tengo 422 amigos, sin embargo, me siento solo. Me dirijo a todos ellos todos los días, sin embargo, ninguno de ellos realmente me conoce. El problema que tengo se encuentra en los espacios entre, mirando a los ojos, o en un nombre en una pantalla.
Di un paso atrás, y abrí los ojos, Miré a mí alrededor, y luego se di cuenta que este medio de comunicación que llamamos sociales, es cualquier cosa menos eso; cuando abrimos nuestros ordenadores que son nuestras puertas…, nos callamos.
Toda esta tecnología que tenemos;  que es sólo una ilusión, de la comunidad, el compañerismo, el sentido de la inclusión .Sin embargo, cuando usted se aleja de este dispositivo de la ilusión, se despierta para ver, un mundo de confusión.
Un mundo en el que somos esclavos de la tecnología que dominamos, donde nuestra información se vende por algún rico bastardo codicioso. Un mundo de nuestro interés, la autoimagen, la auto-promoción, donde compartimos todas nuestras mejores partes, pero sin las emociones.
Estamos en lo que consideramos  nuestra más feliz  experiencia y la  compartimos, pero, ¿es lo mismo si no hay nadie allí? .Estar allí para los amigos, que también van a estar allí, pero nadie va a estar, si un mensaje de grupo se hará.
Editamos y exageramos, anhelamos la adulación, fingimos que no nos damos cuenta del aislamiento social. Ponemos nuestras palabras en orden, hasta que nuestras vidas están brillando, y  ni siquiera sabemos si alguien está escuchando.
Estar solo no es el problema, permítanme enfatizar, que si usted lee un libro, pinta  un cuadro o hace  algo de ejercicio; usted está haciendo algo productivo  y el presente no nos hace reservado so nos aislamos, estas despertando y atento aprovechando al máximo tu tiempo.
Así que cuando estás en público  y comienzas  a sentirse solo, pon tus manos detrás de tu cabeza y aléjate del teléfono.   No tienes que mirar a su menú, o en su lista de contactos; simplemente hablar unos con otros y aprender a convivir.
No puedo soportar escuchar el silencio de un tren de cercanías ocupado,  cuando nadie quiere hablar por  miedo a parecer una locura.  Nos estamos convirtiendo en antisociales, ya no nos  satisface el relacionarnos   con otros y mirar a los ojos de alguien.
Estamos rodeados de niños que desde que nacieron  los vemos  vivir como robots, y creo que es la norma. No es muy probable que usted sea  el papá más grande del mundo si usted no puede entretener a un niño sin el uso de un iPad.
Cuando yo era un niño yo nunca estaba en casa, yo estaba  con mis amigos, en nuestras bicicletas recorriendo.  We’d ware holes in our trainers  y nos raspábamos las rodillas; nos gustaba  construir nuestra propia casa-club en lo alto de los árboles.
Ahora los parques son tan tranquilo que me da un escalofrío ver que no hay niños jugando y  los columpios que cuelgan. No hay saltos, ninguna iglesia ni campanario; somos una generación de idiotas, teléfonos inteligentes y gente tonta.
Entonces levante la vista de su teléfono, apague esa pantalla, sumérjase en su entorno  y aproveche  al máximo  el día de hoy. Sólo una conexión real es todo lo que puede hacer  y podrá apreciar la diferencia de lo que esto pueda hacer.
Estar allí en el momento, cuando ella le miro y recuerde para siempre cuando el amor todo lo supero. La primera vez que tomo sus manos y el primer beso en sus labios, el momento en que tuvieron el primer desacuerdo aunque todavía la ame en cada uno de esos momentos.
Es el tiempo en que usted no tiene que decirle a cientos  de lo que acabas de hacer, porque quiere compartir el momento,  solo este.   Es el tiempo de vender su equipo para comprarle un anillo a la chica de sus sueños que ahora es algo real.
Es el tiempo que usted desea comenzar una familia y el momento en que mantiene en brazos a su niña y llega a enamorarse de nuevo. Es un tiempo que le quita el sueño y lo único que quiere es descansar; el tiempo que se secan sus lágrimas mientras su bebe huye del nido.
Es el tiempo en que tu niña regresa  con un  muchacho  que usted tendrá que ayudar,  y el día que te llamara  abuelo, y esto te hace sentir muy viejo. Es el  tiempo que toma considerar en todo lo que has hecho, sólo mediante la atención a la vida, y cómo te alegraras de no haberlo pasado  mirando hacia abajo en algún invento.
La hora que tomas la mano de su esposa, y te sientas al lado de su cama, le dices que la amas y le besas en su cabeza. Entonces le susurras en voz baja mientras su corazón le da un vuelco final. Ella fue afortunada de haberse detenido por ese niño perdido en la calle.
Pero ninguno de estos tiempos ha  pasado,  nunca ha pasado  nada de esto. Cuando usted está demasiado ocupado mirando hacia abajo, no ve las posibilidades que se pierda.
Entonces…, levante  la vista de su teléfono, apague esas pantallas, tenemos una existencia finita, un número determinado de días.  ¿Por qué gastar todo nuestro tiempo  en  quedar atrapados en la red?; como cuando llega el final, nada es peor que el remordimiento que sentimos.
Soy culpable también, de ser parte de este equipo, este mundo digital  donde nos escuchan, pero no nos ven.  Cuando escribimos y no hablamos, donde leemos mientras conversamos, donde pasamos horas juntos, sin hacer contacto visual.
No ceda a una vida en la que se sigue el bombo; darle  a la gente  amor, no lo que les guste. Desconectar de la necesidad de ser escuchado y reconocido. Ir por el mundo, dejando las distracciones detrás. Levante la mirada del teléfono, apague esa pantalla, deje de ver ese video; viva la vida,  ese es el camino  directo y real.
Nota: Una versión libre de Look Up de Gary Turk, sirviéndome de google traslate.


12 de junio de 2014

Golf Club Buenavista, el primer campo de golf ecológico de Cuba.

"El primer campo de golf ecológico de Cuba, Golf Club Buenavista, es un campo de golf hecho con materiales ecológicos que da una gran importancia al medioambiente". Sera construido en unas 80 hectáreas en Dolores, Villa Clara, Cuba. La información dice así:
"El primer campo de golf ecológico de Cuba, Golf Club Buenavista, es un campo de golf hecho con materiales ecológicos que da una gran importancia al medioambiente". Con estas palabras el arquitecto diseñador de la inversión Ignacio García Gómez inició la presentación del proyecto en uno de los hoteles de los Cayos de Villa Clara en el evento convocado por la entidad inversionista Almest para que los especialistas cubanos del GTT / UTIT hicieran sus consultas al proyectista general de la inversión en presencia de los especialistas de Emproy Villa Clara y de las empresas participantes en el desarrollo, construcción y explotación del campo de golf (GAE, Gaviota, UCM, CBG).
Golf Club Buenavista.
 Elevaciones y secciones.
 Bunkers de calle y de green. IGGA 2011.
Foto del Blog citado.
Salido de la factoría de diseño del estudio de arquitectura "Ignacio García Golf Arquitectura" que dirige Ignacio García, Golf Club Buenavista Championship Golf Course 18 hoyos es un campo armónicamente insertado en la naturaleza que ocupa 80 hectáreas de las más de 200 hectáreas disponibles en la localidad de Dolores perteneciente al Polo Turístico de Cayos de Villa Clara. Sus dos recorridos ofrecen al jugador una gran variedad de juego y estrategias en un entorno natural de alto valor ecológico y paisajístico. El diseño sigue las normas USGA para que, una vez construido, forme parte de los mejores campos de golf de El Caribe y para que albergue en él cualquier tipo de competición de nivel internacional. Pero, sobre todo, lo que más destaca del proyecto por su innovación y avance es su respeto medioambiental y cultural que lo convierten en el primer campo de golf ecológico de Cuba.
"El diseño no sólo atiende a objetivos deportivos y turísticos de nivel internacional, sino que además contempla criterios exigentes de mantenimiento de las condiciones ambientales y la mejora de las condiciones de los terrenos en Dolores", comentó el arquitecto proyectista general Ignacio García a los asistentes. "Nosotros apostamos por el desarrollo sostenible de los campos de golf en la convicción de que diseñados, construidos y gestionados convenientemente los campos de golf proporcionan valores positivos para la sociedad y para el medio ambiente. Por ello, la documentación técnica del proyecto ejecutivo que hemos elaborado contempla un estudio de reforestación y plantación de especies arbóreas y arbustivas de carácter autóctono y de bajo consumo hídrico. Así como un conjunto de planes específicos para el fomento de la biodiversidad de la zona, de acuerdo con las características del terreno, que contribuirán a la mejora del paisaje".

Para leer toda la información hacer CLIC AQUÍ.

9 de junio de 2014

Regulaciones para las parejas que tratan de meter o acercar “aquello” con “aquella”…, en el 1937.


¡Benditos sean el choteo, las tendederas en la calle, la gente sin camisa, los culos y las licras!

Alfredo Guevara: Marxista con pujos intelectuales que se ahogaba en Isla de jodedores, no disimulaba su desdén por el pueblo
Siempre he pensado que en estos últimos 55 años, el pueblo cubano ha sido sometido a una especie de penitencia por no haber estado  a la altura de las expectativas de Fidel Castro.
Este país tan pequeño y sus habitantes, aparte de servir de soldados para las aventuras bélicas en África, le resultamos chicos al Máximo Líder  para sus proyectos faraónicos.  Con tanto choteo y rumbantela, gozadores de la vida como somos, a pesar de su revolución, resultamos pésimos  cobayas para los experimentos del socialismo castrista.
Pero no solo defraudamos a Fidel Castro, sino también a muchos personajes de su entorno, como Alfredo Guevara, uno de los principales hacedores de los disparates y barbaridades conocidos como “las políticas culturales de la revolución”.
En una muy interesante entrevista concedida unos meses antes de su muerte  a los periodistas Nora Gámez y Abel Sierra,  el que fuera durante décadas el zar del cine cubano, muestra sin tapujos  su total extrañamiento y lejanía del pueblo al que él y sus Jefes pretendieron representar y redimir.
Alfredo Guevara, que siempre gustó presentarse como un tipo libertario y crítico, el majadero de la elite, dijo cosas muy interesantes, pero lo que llama la atención, más allá de los chismes e intrigas del comisariado, es como no disimulaba su desdén por la chusma con la que no se pudo conseguir que funcionara el socialismo castrista.
Cito un párrafo de la entrevista que  no tiene desperdicio: “Soy portador de una visión casi mística de mi país y de mi pueblo, pueblo en el que no creo, no creo que mi pueblo valga la pena. Creo en sus potencialidades, pero no en su calidad.  A nosotros siempre nos han querido meter en el molde de la Unión Soviética. Conversando con un intelectual francés sobre las particularidades de Cuba, en una ocasión, yo lo quería convencer de que éramos muy diferentes, y ese día lo convencí porque le dije: Sal a la calle, ¿tú crees que con esos culos y esas licras alguien puede entender Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana? ¿Tú crees que es posible eso? ¡Hay que tomar en cuenta el trópico, dios mío!”
Guevara, que confesó que hubiese querido ser simultáneamente revolucionario y millonario y casi que lo logró, dio muestra de su desconexión con la realidad al negar lo que salta a la vista de cualquiera que no sea un oligofrénico: la depauperación de las condiciones de vida de los cubanos en los últimos 25 años.
Guevara no veía que hubiese miseria en Cuba. “Ahora le llaman miseria a la gente que vive en edificios de microbrigada, con las tendederas en la calle y la gente medio en cueros. A mí no me pueden decir que esa miseria existe”, dijo, pegado como una lapa a sus privilegios y su palacete del Vedado.
Por un tipo así, uno no sabe si sentir  lástima o tanto desprecio como el que muestra por su pueblo.
¡Qué bien que la gente de verdad y la  vida real, no hayan sido la película neo-realista que soñó, ya que no fue capaz de rodarla, este marxista con pujos intelectuales que se ahogaba en su isla de jodedores!

A falta de algo mejor que no sé si Alfredo Guevara, tan culto y exigente con su pueblo, calificaría como “mecanismos culturales de resistencia”,  ¡benditos sean el choteo, las tendederas en la calle, la gente sin camisa, los culos y las licras!

7 de junio de 2014

El hombre que regresó del Exilio.

 ..... ya no hay modo de morir como los otros.
Belkis Cuza Malé
 Fue en una gélida madrugada que estaba junto a sus familiares allí esperando al hombre que habría de regresar del Exilio. El recuerdo de aquella noche y aquel encuentro me produce un escalofrió como de muerte. Lo vi llegar  como suelen verse esos espectros que salen de las tinieblas buscando entrar de nuevo a ellas. 
El hombre con pasos quejosos se bajó del avión que le traía de la distante Italia, y que ahora reposaba en la loza del aeropuerto Internacional de La Habana, después de salir de éste los cansados viajeros de esa jornada transatlántica. Él, el hombre de nuestra atención, venia de Italia, aquel país que le dio refugio cuando más de veinte años atrás decidió abandonar la delegación oficial cubana y solicitó asilo político. Observé desde la terraza junto a sus familiares que le esperaban, su lento andar, su fatiga y el espanto que ya le había sobrecogido. 
Unas semanas antes aquel joven, nieto del hombre que habría de venir, me pidió que lo llevara a él  y su señora madre, - quién era la hija más joven del hombre exiliado- , a esperarlo a la terminal área. Nada había de extraño en un momento en que tantos venían a su abandonada Patria a visitar a los amigos y familiares, para después regresar a los remotos rincones de este planeta donde llevan mal o bien sus hastiadas vidas de exiliados. Accedí atendiendo a los favores que a él le debía y dispuse de esa noche donde la razón contendió con el enojo. 
Éste es un hombre que regresaba del Exilio, muchos años atrás  había asumido la decisión de quedarse y había dejado a la familia atribulada. Fueron años de silencio nada conocido de recriminaciones y temores de esperanzas y desaciertos. Era también el apátrida que regresaba, el desertor que cabizbajo aceptaba un regreso casi humillante, era eso y más: un exiliado que aquel temprano día caminaba como gigante sometido por un tiempo ya sin esperanza. 
Extenuado por un largo viaje que había comenzado hacia muchos años, entraba a las tinieblas de su tierra natal, que ya le era ajena; atrás dejaba años de bregar por las calles de Roma, días tras días vividos de angustias y de soledades de las tristezas sin límites del exiliado; todo lo cual ya le habían apurado buena aparte de su tiempo. Dejaba las esperanzas truncas, los olores de los vinos, el humo espeso del tabaco en el ambiente estrecho de cuartos de hoteles y camastros saturados de la ruin humedad de los cuerpos trabajados y fatigados por las duras labores o el vértigo frenético del sexo ocasional y esquivo. 
Era un hombre regresando del Exilio, caminando lento, mal vestido, de aspecto lánguido y con un rostro inexpresivo y vacío. En una de sus manos casi colgándole una vieja maleta pequeña a cuadros amarillentos que deslucía en medio del frenesí de tantos  que esperan ansiosos por familiares que suponen viven en la opulencia y les traen no pocos regalos. Pienso que en aquella pequeña y descolorida maleta  traía sus medicamentos imprescindibles y algunas que otras fotos. 
Me fue presentado y no busqué más sus palabras, aquel hombre traía en sus labios palabras de cansado. Por más que sus familiares jóvenes le mostraban sus mejores expresiones de cariño, aquel hombre que llegaba del Exilo, sólo aprecia su roñoso interés en mostrarse aún vivo; es por eso que se hacia  renuente a los halagos. Su mirada insignificante mostraba el fastidio hacia la vida de los que ya se aprestan para dar sus últimos pasos en escenario de quebranto. En aquel instante parecería que su única esperanza e intención era esa, dar su último suspiro. 
Que era un rostro aprisionado por la enfermedad y la tristeza que consume, no había duda.  Tal vez el encuentro con la esposa que había dejado hacia tanto tiempo le hubiera proporcionado una sonrisa a aquellos labios  ya consumidos, pero no fue así. Su esposa en demasiado espera, había dedicado esos días antes de su llegada a prepararse para presentare a él, aún con animo de querencia; como también sus hijas que bien sabían que la muerte rondaba el evento del regreso.
 Sus días pasaron en lejanías, fueron sus ojos desfalleciendo en la luz cegadora de otras tierras y ahora se mostraban gastados por el sufrir y envejecidos. Se vio andando los caminos alegres de la campiña italiana y recorrió con resolución y buen ánimo los suburbios de la capital romana con la esperanza de encontrar asidero a sus sueños de exiliado. Lo quería todo y creía merecerlo. Había desertado para bien, no para enlodar su cuerpo en tierras de labrantíos o ir a agotarse en largas faenas en ruidosas fábricas. Pero el tiempo paso demasiado rápido, corto de días y hastiado de sinsabores, creyó prudente regresar porque ya sus hijas le habían asegurado que no seria devuelto. 
Aún le quedaba un último sueño y es saberse que no regresaba de las tinieblas, sino que había vivido una sucesión de eventos y que la suma de ellos era cosa buena. Cuando vio que sus pasos vigorosos se acortaban y que una palidez de muerte le acechaba, comprendió que la vida le revelaba el  infeliz evento de la enfermedad casi súbita, invalidante e impaciente. Las palabras del médico dándole el diagnóstico retumbaron en sus oídos durante todo el viaje de regreso; sus escasas palabras cuando se sentó en mi auto fueron las palabras que suelen escuchársele al cansado. La cortedad de sus palabras era expresión de  lo corto de sus días. 
¿Cuál es mi fuerza para esperar aún? ¿y cuál mi fin para que tenga aún paciencia?, probablemente se preguntaba  Ya no había fuerza y la paciencia era inútil. El hombre que vino del Exilio sintió los últimos afectos, el amor sacudido por la separación y el regreso que le mostró su esposa ya anciana quien vistió de alegría sus últimos días; el amor casi inconveniente de las hijas que le colmaron de cuidados y la fresca y abundante sonrisas de sus nietos que le proporcionaron al  hombre, que habiendo venido del Exilio, se aprestaba a entrar en las tinieblas. 
Ocho meses después de aquel día de alborada casi en penumbras  en que recibimos a éste, el hombre enfermo, hastiado e inexpresivo y que se hacia acompañar de una pequeña maleta, sólo para recordar que andaba en viajes de no retorno; moría inquieto y susurrando que: regresaba con la vejez a cuesta y la enfermedad que ya le había arruinado su salud,  a la sepultura. Esta la que bien había deseado,  sin lejanía alguna.
 El recuerdo de aquel hombre regresando del Exilio, en una noche impávida, cargada de símbolos fatídicos y luces alucinantes, siendo como era la imagen completa de una aflicción aterradora;  me sorprende en mis noches de insomnio provocándome un temor casi de tormento. 
Si es cierto que, como una sombra es el hombre; bueno es que Dios nos haga saber cual es la medida de nuestro tiempo, para así al menos pensar si algún día habrá retorno. Siempre queda la alternativa inexpresable de hacer derramar el alma dentro de uno mismo.

4 de junio de 2014

Los Beatles, Cuba y los que querían una revolución.

You say you want a revolution, well you know. (“Revolution”, The Beatles).
No, no queríamos una revolución esta llegó sin esperarlo; se metió en nuestras vidas, en nuestras familias y en la sociedad en su totalidad. Terminó desplazándonos, arruinándonos, distorsionando la realidad y provocando un nauseabundo estado de cosas incapaz de cambiarse o superarse. Solo queríamos que las cosas cambiaran, las que eran necesarias cambiar y para bien; solo que no todos…, algunos querían una revolución…, bien ustedes saben.
Llegaron los tira tiros a La Habana
La revolución no las endilgaron un grupo, que no era ni representaba una mayoría, de exaltados tira tiros que ganaron una guerrita de opereta donde hasta la victimas escasearon, y tuvieron que inventarse  un listado fraudulento de muertos. Llegado el caso se ingeniaron enemigos, se adjudicaron una doctrina y se pusieron a reescribir la historia como bien les parecía; se hicieron de enemigos que pudieran justificar sus excesos y comenzaron dicen  que a gobernar.  ¿Queríamos revolución?…, pues aun la tenemos como una costra adosada a la conciencia, como una realidad tangible, como una justificación necia y terriblemente cruel..., aun esta para escarnio de nosotros como pueblo,  para indignidad colectiva como nación.
Con la llegada de la revolución, llegaron los enemigos. Cualquiera o cualquier cosa podía ser peligrosa, la desconfianza de un régimen recién estrenado dado a inventarse querellas. Claro que buscaban una limpieza social, porque los nuevos engendros no admiten competencias; y en esto les echan mano tanto a enemigos jurados como a personas o grupos de personas  que para nada representan un peligro.
"Hay que hervirlos"...,
 a los enemigos de la Revolucion
Comenzaron fusilando, maltratando y despojando de los bienes  a muchos; la arbitrariedad era ley. Miraron para los de abajo y se inventaron una noche, “la noche de las tres p”, para limpiar las  ciudades de pederastas, prostitutas y proxenetas.  Pero fueron aún más lejos, es así que el dictador que apenas llegaba a tres años en el poder y que cuenta con muchos seguidores que repiten su nombre en la plaza hasta el paroxismo, ve que cualquiera puede ser un peligro. Manda a los sicarios de la ley a inventarse la situación pre delictiva, como sea que se quiera interpretar. En uno de sus encendidos discursos dice… ¡óiganlo! porque ha pasado mucho tiempo y olvidamos, claro que olvidamos; en esto que más que discurso parece un vomito callejero, espetó:
"Por ahí anda un espécimen, otro subproducto que nosotros debemos combatir (…), muchos de esos 'pepillos' vagos, hijos de burgueses, andan por ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos, algunos de ellos con una guitarrita en actitudes 'elvispreslyanas'. Y han llevado su libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública, a organizar sus 'shows feminoides' por la libre (…), todos son parientes, el lumpencito, el vago, el 'elvispreslyano', el pitusa".
Aquí cabe cualquier cosa, pero sobre todo las influencias “extranjerizantes”, la moda, la música; tanto como el deseo natural de los jóvenes a una libertad que no admite condicionamientos tan estrictos y que socaba el desempeño en una sociedad de libertades. En algo así no había lugar para la música de Los Beatles, ni de nadie que no fuera  lo que el régimen establecía sin pausa y con mucha prisa.
Se estableció la prohibición de Los Beatles  y se atribuyó esto  a un tenebroso personaje que fuera presidente del Instituto Cubano de la Radio y la Televisión; años más tarde dijo  que no que él solo siguió orientaciones de gente muy por encima que le dieron ordenes…, en tanto que él, en privado, disfrutaba de la música de la banda de Liverpool. Actitud típica de un comunista rastrero e hipócrita.
No había música de Los Beatles, nada de bleatemania y si atención a las conductas desviadas, corte de pelo, pantalones ajustados, pullovers o playeras con rayas trasversales, jazz, jeans o pitusas y un largo etcétera. Para todo esto  y más estaban el manido asunto del diversionismo ideológico; si no se podía hablar de conductas inapropiadas o contrarrevolución.
Ya estábamos en Tarará, en el Plan de Becas revolucionario. Miles de jóvenes de ambos sexos  venidos de toda la isla, germen del hombre nuevo, cantera del partido. Con marcha firme caminábamos en fila en tanto que alguien preguntaba..., “¿quién va?” y todos contestábamos…, “¡juventud de acero!”. Pero en los ratos libres alejados de las miradas y los oídos de los aprendices de comisarios, otras cosas de hablaban  y se decían.
Terminando el curso de 1966, alguien se me acercó, creo que José  Luis para decirme que un zapatero en su barrio hacia botines de Los Beatles a partir de botas de trabajo o militares. Como ya tenía dos pares de botas  que me dieron junto a los nuevos uniformes de becarios, en una de esas salidas me llegué al barrio de Santos Suarez y por una precio muy bueno en una semana tenia mis botines,  imitación de los que usaban los Beatles que bien pulidos eran todo un acontecimiento; pronto me di cuenta que no debía mostrarlos. También por ese tiempo me dieron la información de que en el edificio Alaska en la Rampa una persona hacia excelentes copias de discos de Los Beatles, que llamaban “placas” allí me fui pero no sé qué ocurrió que en los dos apartamentos que toqué, “nadie sabía nada de esta placas”.
La más amarga experiencia estaba por venir.
Había sido electo como responsable de Plenos Estudiantiles para el grupo de alumnos al que pertenecía, fue una experiencia única que tendré tiempo de contar en algún momento. Los plenos estudiantiles eran una especie de círculo político pero más animado que los que hacían las organizaciones políticas o de masas. La líder de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), por aquel tiempo ya convirtiéndose en las Brigadas Estudiantiles José Antonio Echevarría (BEJAE) y también líder de la Juventud Comunista (UJC), se entrevistó conmigo en varias ocasiones; mi ingenuidad no tenía límites y esto era muy peligroso. En aquellos tiempos no había lugar para la ingenuidad, pero ¿que se podía esperar de un joven de apenas 16 años?
Distintivo de las BEJAE
En una de las conversaciones me orientó como parte del trabajo de Plenos estudiantiles, hacer una libreta llevando el listado de cada alumno  uno por cada  página y poner todo lo concerniente al alumno y su participación en las discusiones. No me fue difícil, el asunto no era poner los datos generales del alumno sino ir agregando más datos. Entre la lista de los alumnos estaban dos que eran muy buenos amigos, hablaban frecuentemente de música, el baile del momento, las modas  y sobre todo me hablaban de Los Beatles. Ya por ese tiempo comenzaba a oírse algunos temas de rock y pop  y temas de Los Beatles en la voz de grupos musicales españoles.  Solo que estos dos jóvenes estudiantes mostraban demasiado interés sobre este y otros temas y eso había llamado la atención de los comisarios de ocasión, jóvenes comunistas y posiblemente de los instructores militares.
Fue así que Santana, apellido de la líder y persona amable como pude ver, me pidió sin equívocos que buscara información sobre Jorge Cherta y José Luis Velis y en esto no se refería a su participación en los plenos estudiantiles. Cherta  era un  joven que gustaba de la música, el baile y la moda de los Beatles en tanto que José Luis solo le interesaba la música del grupo de Liverpool. Eran muy amables y buenos compañeros de aula y de estudio.
Aquella orientación fue algo que caló hondo en mi conciencia, por varios días estuve caminando solo y reflexionando en lo que debía hacer. Estaba por terminar el curso, ya no había más plenos estudiantiles, la libreta la deseché porque a nadie le interesaba y todos, incluyendo los militantes, estaban metidos de lleno en los estudios; se trataba de los exámenes finales. Una tarde les dije a Jorge Cherta y a José Luis Velis lo que ocurría; se mostraron muy contrariados, mostraban un semblante de agradecimiento y preocupación, nada más hablamos. Días después pude conocer que el hermano de Jorge Cherta había viajado desde Cienfuegos y se había entrevistado con la dirección de la escuela, el hermano era en ese momento miembro del Ministerio del Interior (MININT) quien sabe con qué jerarquía. También ayudó en este asunto tan comprometedor que la escuela  en su totalidad fue trasladada para Miramar (Arbelio Ramírez) y allí terminamos el curso.
Estoy seguro que el asunto no llegó a mayores; ambos, Cherta y José Luis, los de la bleatemania; terminaron el curso sin problemas. Como ocurrieron las cosas no sentí presión alguna y ya de regreso al último año del preuniversitario nadie más me volvió a hablar de plenos estudiantiles ni de nada.
La categorización de estos dos jóvenes, buenos condiscípulos como de “conductas inapropiadas” solo porque le gustaba los ritmos nuevos, la música de Los Beatles y algunas modas que por aquellos tiempo aparecían, pudo dar al traste con las aspiraciones de ambos y con la mía por no querer convertirme en un informante como hábilmente lo manejó la líder de la juventud (UJC) en aquel momento…, “usted me pide una contribución bien, usted sabe estamos haciendo lo que podemos”……,(“Revolution”, The Beatles)
Hoy leo de nuevo la letra de la canción, “Revolution”, esta de Los Beatles, también “Imagine”, entonces pienso si vale la pena releer estas canciones…, porque la ingenuidad ya ha sido superada hace rato, mucho rato. Debes decir que soy un soñador, pero tal vez camine un día por el parque que hay en La Habana; allí donde hay una estatua muy original de John Lennon sentado en una banca como esperando…, esperando que un día  un caminante pueda detener su andar allí, sabiéndose como es  o era…, un soñador.
Porque ya…., no hay infierno debajo nuestro; sobre nosotros, sólo el cielo (Imagine, The Beatles)
02.06.2014©
·         Encontrando a Los Beatles.

29 de mayo de 2014

El Misterio de la Botella.

Por: Pedro Celestino Fernández Arregui. 
Había amanecido. Aquel grupo de jóvenes caminaba por la fría y fina arena de Playa Blanca, envueltos en una nube de mosquitos gigantes que mortificaban con sus zumbidos y sus finísimos aguijones. Todos eran aficionados a la pesca. Habían estado toda la noche pescando consiguiendo capturar algunos pargos, rabirrubias  y pez-loro que guardaban orgullosos en sendas bolsas.   Conversaban sobre lo “duro” que había “tirado” del cordel aquel pez enorme imposible de traer a la costa o de los últimos chistes no aptos para menores. También comentaron sobre la noticia del gran tornado que el día antes había cruzado próximo al lugar. “Dice mi tío, pescador del barco “Adelita”, el cual faena un poco más arriba, cerca de Punta Higueras, que el rabo de nube tenía más de cien metros de diámetros y que todo se puso oscuro”. Otro comentó: “Tornado, Luis. Pero tampoco creo mucho en tu tío. Él ha inventado muchos cuentos.” Reían a carcajadas cuando uno de ellos tropezó con una botella. “Eh, amigos. Miren esto” exclamó. Todos se reunieron a examinar aquel recipiente transparente. En su interior mostraba un objeto cilíndrico cubierto de papel de aluminio. El de mayor edad, con aire militar, les dijo: “Déjenla ahí.
 Esa botella es sospechosa. Pueden observar que lleva dentro un objeto cubierto con papel plomo y….ustedes saben, el enemigo nos ha tratado de hacer daño por todos los medios. Eso puede ser un explosivo.” Todos fijaron sus miradas en aquella botella. El más joven, preguntó:” ¿Y si es un mensaje?” Las miradas se dirigieron al mayor. “No conozco de mensajes envuelto en ese tipo de papel.” El sobrino del pescador planteó: “Podemos lanzarle una piedra para romperla y así sabemos si tiene un explosivo”. El añoso, apresuradamente, dijo: “No. Hay bombas que solamente funcionan cuando se les retira el papel.” Un joven que había estado en silencio todo el tiempo, expuso su criterio: “No creo pueda ser un mensaje ni un objeto peligroso. No vale la pena abrir la botella. Para tranquilidad de todos, debemos lanzarla hacia aquel conjunto de mangles y así nadie corre riesgo.” Todos asintieron. Le indicaron al más joven: “Tú eres lanzador del equipo de béisbol. Hazla desaparecer.”  Arrojó la botella con fuerza, como si estuviera en el home y la desapareció de la vista de todos. Siguieron con sus bromas sin pensar más en el misterio de esa botella.
  Un día antes, una pequeña embarcación de la Marina de Guerra hacía su recorrido de rutinas, cuando el capitán le dijo a su tripulación: “Compañeros, vamos a inspeccionar   Cayo Seboruco. Nos acercaremos hasta la playa. Eduardo y José revisaran el cayo.  Julio y yo permanecemos a bordo. Cualquier complicación, disparan al aire. ¿Entendido? Exploren bien. Recuerden que hace un mes nos localizamos una paca de marihuana en ese lugar.  Eduardo cogió galletas y refresco de naranja traído por su madre, el domingo anterior. Por su parte, José introdujo en el bolsillo unas chocolatinas y una caja de cigarro sin estrenar. El capitán, al ver el “arsenal” alimenticio que llevaban consigo, les dijo: “Soldados.  Esa misión es de una hora. No es para un mes” José le contestó, sonriendo: “Capitán, falta poco para la hora de merienda.” Se metieron en el agua cálida hasta la cintura y tratando de esquivar los erizos que se distinguían a través del agua trasparente, avanzaron hasta pisar la arena de la pequeña playa del islote.
   Revisaban todos los arbustos y las rocas mayores con mucho cuidado pero con prisa para disponer de tiempo para comer las golosinas. El cayo tendría unos doscientos metros de largo por cincuenta de ancho, aproximadamente. La parte norte era por donde habían desembarcado, mientras la parte sur era dominada por una pequeña elevación   rocosa de apenas diez metros sobre el nivel del mar. Por tal motivo, el nombre de Cayo Seboruco, pues observándola desde tierra firme, se presentaba como una gran piedra flotando en el mar.
  Estaban aproximándose a la parte sur, cuando vieron una gran manga dirigiéndose a la embarcación. Todo estaba oscuro. El ruido inmenso provocado por aquella “bestia” y cuyos resoplidos ensordecían, hacían temblar al más valiente. Vieron con asombro como el tornado aspiraba el pequeño barco con sus compañeros a bordo. Era imposible acudir en su ayuda y comenzaron a correr hacia la parte más alta del cayo, donde sabían, existía una pequeña caverna, muy visitada por arqueólogos e historiadores que estudiaban las pictografías aborígenes plasmadas en sus paredes. Se introdujeron en la cueva con el tiempo justo para esquivar la trompa de aquel “monstruo”. Pocos segundos después, un montón de restos de barcos y viviendas obstruían, la entrada del refugio natural.
   Era demasiado para los nervios de los dos marines. Eduardo temblaba y llorisqueaba sin cesar con la cabeza entre sus piernas mientras su compañero se cubría las orejas.
   A los pocos minutos y cuando Eduardo no salía aún de su estado de shock. José se le acercó y le dijo: “Eduardo, tranquilo.  ¿Ves aquel pequeño orificio? Pues he tomado el papel de la cajetilla de cigarro, he escrito pidiendo ayuda indicando el lugar donde estamos. Lo enrollé al bolígrafo, cubrí con el papel plomo de la chocolatina, lo metí dentro de la botella donde teníamos el jugo de naranja y lo he lanzado por allí. Siempre hemos visto que todos los objetos lanzados al mar en este lugar, aparece en Playa Blanca al día siguiente. No te preocupes. Encontraran la botella con el mensaje y vendrán a socorrernos.” Eduardo levantó la cabeza y sonrió.

24 de mayo de 2014

Lo que dice un viejo norteamericano de 71 años cansado de la vida que lleva.

Tengo 71 años y estoy ya cansado y viejo. 
Excepto por un breve período en los años 50, cuando yo estaba haciendo mi Servicio Nacional, he trabajado duro desde que tenía 17 años. A excepción de algunos graves problemas de salud, trabajé semanas de 50 horas, y no llame a nadie para decir que estaba enfermo en casi 40 años.
Hice un salario razonable, pero no heredé mi trabajo o mis ingresos, y he trabajado muy duro para llegar a donde estoy. Y teniendo en cuenta el desastre de la economía, parece que haber ahorrado para mi jubilación no fue mala idea, y estoy cansado. ¡Muy cansado!
Estoy cansado de que me digan que tengo que "repartir la riqueza" a las personas que no tienen mi ética de trabajo.
Estoy cansado de escuchar que el gobierno tomará el dinero que ganaba, por la fuerza si es necesario, y dárselo a la gente demasiado perezosa para ganarlo.
Estoy cansado de que me digan que debo bajar mi nivel de vida para luchar contra el calentamiento global, a pesar que a nadie se le permitió debatir.
Estoy cansado de que me digan que los adictos a las drogas tienen una enfermedad, y que yo debo ayudar a apoyarlos y tratarlos, pagar por el daño que hacen.
¿Fue esto causado por un germen gigante que salió corriendo de un callejón oscuro, y los agarró, y les hizo meter ése polvo blanco dentro de sus narices o introducirse una aguja en su brazo, mientras trataban de combatir al germen?
Estoy cansado de escuchar ricos deportistas, artistas y políticos de todas partes hablando de errores inocentes, errores estúpidos o errores juveniles, cuando todos sabemos que piensan que su único error fue ser atrapados.
Estoy realmente cansado que la gente no tome responsabilidad por sus vidas y sus acciones.
También estoy cansado y harto de ver a los hombres y mujeres jóvenes en la adolescencia y a principios de los 20 años, llenarse de tatuajes en la cara y rellenarse de hierros, logrando ellos mismos de esta forma, quedarse sin un empleo, para luego reclamarle mi dinero de impuestos al Gobierno por estar desempleados.!
¡Sí, estoy malditamente cansado, de ir a cualquier lugar de servicio, llámese una Oficina de la Ciudad, Estado o Federal y ahí cada día son más brutos!
Parece que emplearon a todos los que tuvieron  problemas de drogadicción cuando jóvenes y se les murieron gran parte de las neuronas del cerebro.  ¿Por qué te dan respuestas sin sentido o te envían a otros departamentos, que no tiene nada que ver con lo que pediste? U otros te dicen.... Uuuuu, ¡Casi nunca te dan buenos días! ¡Hasta mal educados son! ¡Y se les olvida todo lo que le dices!
Ahora si es un Restaurant. Estoy 100% seguro que casi nadie tendrá un servicio perfecto en ninguno. Sólo en un Buffet porque lo haces tú mismo. Siéntate a pensar y verás....
Pero, también estoy contento de tener 71 años, Porque, mayormente, ¡no voy a tener que ver el mundo que estas personas están haciendo!
Sinceramente lo lamento por mis nietas y sus hijos.
¡Gracias a Dios que estoy en el camino de salida y no en el camino entrada...!

Nota del Editor: he recibido este mensaje por correo electrónico como tantos que a diario recibo; no aparece el autor del mismo..., si aparece lo pongo con todos sus créditos.