Vinieron de parajes lejanos, incluso una cubana que vive en un campo de refugiados en el Líbano y que por adopción en una cubana-palestina-árabe-revolucionaria, estaba allí… que mas decir. Son estos los cubanos que se largaron del Paraíso pero continúan apoyando a la Revolución Cubana, si estos se dieron cita en La Habana en el llamado Diálogo de Cuba con sus emigrados se realizó durante tres días (27-29 de enero) en el Palacio de las Convenciones. En anteriores ocasiones el evento ha sido denominado la Nación y la Emigración. Estos emigrados, 420 según cifras oficiales, son los más miserables vasallos de una dictadura cruel que mantiene a la Isla en completa postración. Ellos y ellas, chivatientes de basura forman parte de esa pestífera cofradía de alabarderos de la Dictadura Castro comunista que bien ha sido calificada, en acertado artículo, como la inmundicia patriota. Estas son dos opiniones en la Red. En la primera, un chivatiente sarapionoso con ínfulas de disidente revolucionario y que escribe desde Cuba con el seudónimo de,"El francotirador del Cauto”, expresa su inconformidad con la política del gobierno cubano en su trato con la Inmigración y ataca a Ricardo Alacrán con especial encono revolucionario cuando dice: :"Lo que obvia o omite expresamente Alarcón es que precisamente esos emigrados que lo escuchan ahora, chancletearon de Cuba para evitar las consecuencias de esa política imperialista a la que él se refería, salvo las excepciones de aquellos que se fueron por oponerse políticamente a la Revolución”. Este matarife ideológico del Cauto, hace una clasificación de los cubanos “que se fueron", esto dice el francotirador después de preguntarse al inicio del artículo: ¿Qué clase de ciudadano cubano es usted? Veamos el camino que recorre la culpa: 1. Está el cubano que se fue, por la razón que fuera, y que solo puede venir a Cuba si muestra una actitud complaciente hacia las autoridades cubanas, con tal de ver a su familia y compartir un tiempo en su patria.
2. Está el cubano que se fue, por la razón que fuera, y que persiste en sus ideas anti socialistas y pro capitalistas y que no tranza ni un ápice con el estado cubano. Ese no quiere viajar al país y está hasta en contra de la ayuda que la comunidad envía a sus familiares.
3. Está el cubano que se fue porque era fascista y durante 50 años ha participado en actividades terroristas contra Cuba, ha colaborado con la CIA, con la NED, y hasta con el diablo por tal de que Cuba regrese al 1959 y que sabe que si cae en el territorio nacional le dan jarabe de palo.
4.Está el cubano que se fue porque quería tener una vida mejor, porque no estaba dispuesto al sacrificio por una idea quimérica de socialismo, o temía que los yanquis invadieran a Cuba, o no soportaban las limitaciones a sus libertades civiles, en fin personas en quienes primaron los intereses individuales sobre los sociales, que nunca odiaron a su país, pero que en su momento fueron tildados de gusanos, pendejos y apátridas por el estado cubano, y que se transformaron en mariposas en la década del 90 y que en la primera década del siglo XXI ya son llamados hasta patriotas. Estos, al decir de Los Aldeanos, prefirieron vivir el sueño americano en lugar de la pesadilla cubana.
5. Y está el cubano que no emigró, ese al que no le dedican encuentros en el Palacio de Convenciones, ese que aguantó el bloqueo a pie firme, que siempre ha estado dispuesto a defender la soberanía nacional, el mismo cubano que en el 2007 planteó como quería que fuera el socialismo cubano, pero que nadie escuchó, pues aún no han dado respuestas a tales propuestas.
De estos cubanos que prepararon sus maletas, fueron a La Habana, se reunieron con los que pisotean los derechos de los cubanos y han establecido sobre un montón de cadáveres un estado totalitario ; los mismos que hicieron posible que sus padres o abuelos abandonaran las Isla, o ellos mismos fueron parte de ese éxodo desesperado por escapar . Estos son los que fueron a La Habana a discutir de la Nación que no tienen, de la inmigración servil y complaciente con el régimen y de un Exilio que del que nunca han sido parte. Estos fueron a La Habana a reunirse con los verdugos. De estos cubanos indignos dice el periodista independiente cubano, J.A Fornaris, que los califica de humillados satisfechos para agregar: “En la historia de nuestro país no existe ningún antecedente de un numeroso grupo de personas que se sientan satisfechas de ser humilladas. Ese raro fenómeno ha surgido con esos encuentros. Esos emigrados utilizan las posibilidades económicas y de derechos fundamentales de los que gozan en los países democráticos, para apoyar a aquellos que de una forma u otra los obligaron a abandonar su tierra, que le han secuestrado la libertad a su nación y que mantienen a sus compatriotas en la isla carentes de todas las posibilidades ciudadanas de que ellos disfrutan en las repúblicas donde residen en la actualidad.”
Hay si muchos o algunos humillados satisfechos. No sé cuál es el grado de humillación como no es posible definir hasta donde llega el nivel de satisfacción. El análisis del intelectual procastrista que se resguarda con un seudónimo, por si acaso, no deja de tener cierta certeza; siempre que se le despoje de la palabrería que le endosa a sus razonamientos.
Hay en esto un grado tal de indecencia, que cualquier análisis que pueda conducirse, trae aparejado un tufillo tan desagradable que vale más seguir de largo.