Desde hace varios meses el tema del Censo está en la noticas. Hay mucha información para motivar a todos los que residimos en los Estados Unidos a ser parte de este conteo. Para este fin, el gobierno dedica esfuerzos y recursos esperando que tenga el éxito que todos desean para bien de la Nación y sus ciudadanos.
El asunto radica en que la gente participe y participe bien. Que tengan un alto sentido de civismo y compromiso y entiendan porque se hace este esfuerzo y para que se dedican los recursos que se emplean.
En este punto y aunque ya el Censo del 2010 está en curso, muchos aun se estarán preguntando que es un Censo y porque es importante que participemos en el. Los hispanos o latinos cualesquiera que sea nuestra condición legal en este país no estamos excluidos de este conteo de personas a todo lo largo y ancho de este país. Si somos tan diligentes en andar por las calles repitiendo una y otra vez: “Si se puede”, bien podemos decirnos que Sí podemos y debemos hacernos contar.
La Constitución de los EEUU exige que se realice un Censo nacional cada 10 años. El Censo es un recuento de todas las personas que residen en los Estados Unidos: en los 50 estados, Washington, D.C., Puerto Rico, las Islas Vírgenes de los EE.UU., Guam, las islas Marianas del Norte y Samoa Americana. Esto incluye a las personas de todas las edades, razas, grupos étnicos, ciudadanos y no-ciudadanos. Noten que es un recuento de todas las personas, en esto NO se queden fuera: los que no tienen papeles, los que son residentes, los que están en trámites para la ciudadanía ó aquellos que tienen un TPS (permiso de trabajo temporal).
Durante los próximos diez años, los datos del censo determinarán cómo se distribuirán cerca de $300 billones de dólares en fondos para programas como el transporte público, la construcción de carreteras, programas para niños y personas de tercera edad, escuelas, y fondos para catástrofes naturales. El censo del 2010 es verdaderamente importante para el futuro económico de las comunidades.
Esto quiere decir que las autoridades del gobierno necesitan saber cuántos somos en un lugar determinado para proveer la parte de los recursos que nos es asignada. Muchas veces vamos a reclamar los que nos toca sin pensar que alguien tuvo que planificar de antemano cuanto había disponible para una comunidad y porque son esos recursos y no otros.
Además, cada día es mayor la población de hispanos o latinos en los Estados Unidos, desde el último Censo (2000), la población latina ha crecido en cerca de 11 millones para alcanzar la cifra de 45, 500,000 personas. Representan la mitad del crecimiento en toda la Nación y tres veces más que otras comunidades. Los hispanos en EE.UU. podrían recibir hasta $100 millones más de fondos si en el Censo de 2010 se logra contarlos con mayor exactitud.
Todas las personas, sin importar el estado migratorio, que viven en Estados Unidos en el momento que se levante el Censo, pueden participar y beneficiarse al ser contados.
Cuando comenzaron a llegar las formas o planillas a los hogares, veíamos con preocupación en los medios como muchas personas de origen hispano o latinos se desatendían de este problema. Cuando les preguntaban por su formulario mostraban ignorancia o dejadez; al punto de la imbecilidad. “Creo que la tiré en la basura” decía una mujer hispana sonriendo de manera burlona.
Somos muy resueltos en eso de pedir derechos. Allá vamos a las oficinas a pedir y pedir y pedir…, sin que nos importe llenar un formulario tras otro; ¿el del Censo?..., este nos da pereza. ¿Que algunos tienen miedo porque están indocumentados? No creo que este sea un buen argumento para sacarle el cuerpo a llenar una forma que no recoge datos personales alguno.
Por fin terminó la primera etapa del Censo, los resultados llegaron y 72 por ciento de los hogares enviaron sus cuestionarios del Censo del 2010 – la misma cantidad que en el Censo del 2000. Es decir un 28 por ciento No participó, lo que deja una buena cantidad de personas No contadas. ¿Es esto un registro bajo de datos? No sabernos. Toca a los especialistas analizar estas cifras.
Como nota de interés, en el Estado de Nueva York, los condados con mayor porcentaje de población blanca tienen más alto número de participación, en promedio, que los condados con mayor porcentaje de población hispana y de raza negra. ¿Sera así también en Texas?
Al cierre del tiempo para enviar los formularios por correo, la participación de los habitantes de Texas es de un 69 por ciento, en el condado vecino de Dallas es de un 69 por ciento y en este condado de Tarrant el porcentaje de participación fue de un 72 por ciento. Como pueden ver una parte se quedó sin contar porque no llenaron y enviaron el formulario. ¿Cuántos de estos fueron hogares hispanos? ¿Cuántos hispanos prefirieron ponerlo en la basura a ponerlo en el Correo?
El primero de mayo, los trabajadores del Censo comenzarán a ir de puerta en puerta a unos 48 millones de hogares que no devolvieron sus cuestionarios por correo o quienes no recibieron un cuestionario en su hogar. Esperamos que nuestra gente apoye este esfuerzo y le brinden la cooperación necesaria a los que le visiten. Por favor no le tiren la puerta en la cara.
La participación en el Censo es un buen ejemplo de responsabilidad ciudadana. Los hispanos o latinos que residimos en los Estamos Unidos tenemos la obligación moral de participar. Si queremos ser parte de esta Nación debemos mostrar un adecuado civismo. Empecemos por respetar para ser respetados.
“Si se puede”, repetimos en las calles. Vamos muy diligentes a las oficinas a pedir aquí el WIC, allá el CHIP, mas allá buscamos afanosos algún servicio de salud a bajo costo. Estamos “a la que se cae”, y “donde la dan la atrapamos”; en tanto que, un simple ejercicio de compromiso como es la participación en el Censo lo dejamos de lado.
Para aquellos que leen estas notas les invito a que participen en el Censo aun en curso; que sean amables con los que le visiten en sus casas y que se hagan contar, verán que en esto también… ¡podemos!
*Columnista. Panorama de Nuevos Horizontes, Hispanic Newspaper. Fort Worth, TX. 17 de mayo de 2010.
















