28 de noviembre de 2010

Un cubano desempleado pide limosna metido en una caja de cartón.

Aquí está la información de un cubano que se ha quedado desempleado y alguien le surgiere que haga un “performance”, cuando en realidad lo que hace, para llamar la atención es meterse en una caja y esperar a que alguien le eche algún dinero, es entonces que comienza a hablar “sobre la vida y los problemas que enfrentan los cubanos”. Debe ser interesante lo que dice este original mendigo, porque si habla en serio de los problemas que enfrentan los cubanos de seguro carga con él la “Seguridad” pa’ Villa Marista y ahí mismo se termina el “performance”.
CREATIVIDAD DE SOBREVIVENCIA.
Por: Iván Sañudo Pupo.*
Regla, La Habana, 25 de noviembre del 2010, (PD) Los cubanos realizan disímiles trabajos para sacar adelante a la familia. Son muchos los vendedores ambulantes, los que piden limosnas y los que realizan performances.
Alberto Concepción Guzmán reside en Alamar, ha quedado sin trabajo y está desesperado. Según cuenta, hace unos días un amigo pintor le sugirió realizar un performance en las calles de La Habana Vieja, con el objetivo recoger algún dinero de los espectadores.
Concepción Guzmán se ha metido dentro de un cajón, donde solo sale su cabeza, se mantiene como una estatua y cuando una persona le echa un dinero, el habla sobre la vida y los problemas que enfrentan los cubanos.
Este nuevo trabajo ya me da algún fruto. Pero la policía me dijo que tengo que sacar licencia. Imagínate si la gente solo me dejan unos kilitos y sabe Dios cuanto me cobrarán de impuesto, es todo una locura”-manifiesta la fuente.
Como el caso de Alberto Concepción hay muchos en la Ciudad. No saben con qué alimentarán a su familia, el futuro es incierto y la desesperación se apodera de la gente. En las calles de la Habana Vieja, donde el turismo es habitual, las personas piden limosnas, bailan para los espectadores y leen el futuro con cartas y mucho más.
El gobierno busca soluciones económicas, sin abandonar el modelo socialista, pese a que están convencidos que este no funciona. Entre tanto, los cubanos viven de las migajas que les da el Estado y su situación se agrava cada día más.
Fotos del autor del artículo sobre el performance de Alberto Concepción.
*Periodista independiente cubano. Colaborador de Primavera digital.

27 de noviembre de 2010

¿Quién es burundanga y qué pretende?

Por: Ramón Díaz-Marzo.*
Habana Vieja, La Habana, 25 de noviembre de 2010, (PD) Ahora que lo que uno escribe y publica en la Web llega a tantas personas, y cuando se trata de causas nobles, las buenas personas de este mundo tienen la oportunidad de consagrarles a los demás sus mejores esfuerzos, os pido ayuda.
Resulta que la semana pasada, encontrándome realizando una entrevista en plena vía pública, el vibrador de mi móvil vibró (valga la redundancia) en el bolsillo derecho de mi pantalón. Me disculpo ante el entrevistado y saco el móvil. En la pantalla veo una larga serie de números, pero como esa larga serie de números comienza con dos ceros sé que la llamada se origina fuera de Cuba y que abrir la llamada no me costará nada.
Quizás sea algún admirador de mis artículos o un enemigo oculto, pienso. El caso es que cuando digo “Dime”, del otro lado de la línea escucho una sucesión de ruidos parecidos a los primeros bombazos de una tormenta, o a los pedos pantagruélicos de un gigante. Sigo insistiendo y preguntando quién me habla y estos extraños ruidos aparecen y desaparecen con márgenes de silencio hasta que escucho una voz cavernosa que me dice:

“Soy Burundanga”.
“¿Burundanga?”, pregunto.
“¡Sí, Burundanga!”
“¿Y dónde tú estás, Burundanga?
“Burundanga está en la India –responde la voz.
“¿Y tú quieres algo, Burundanga? –pregunto.
“¡Burundanga, Burundanga, Burundanga! –dice la voz.
Entonces pienso que no tengo los medios necesarios para descubrir cuáles son las intenciones de Burundanga y que hablar con él es perder el tiempo y más que una moña es un moñón. Y respondo: “Okey, Burundanga, ha sido un placer conocerte, pero ahora estoy en la Calle del Obispo trabajando, realizando una entrevista, y no puedo continuar sosteniendo esta conversación. Pero antes de interrumpir esta agradable charla quiero enviarte al carajo” –digo, interrumpo la llamada y continúo mi trabajo.
No obstante, durante días me quedé pensando en Burundanga. Aquella llamada realizada desde la India casualmente a mi móvil no podía, valga la redundancia, ser casual. Pero no logré descubrir al susodicho. Y así, quizás en la vida de muchas personas, exista un Burundanga; alguien que existe pero sólo vive para la hijeputiña sin ninguna razón y eso, a veces, es algo que no podemos evitar.
Lo único que logré en toda esta moña es averiguar el contenido de una canción muy popular en Cuba y Miami, y tal vez el resto del mundo, cantada siempre en vida por la inolvidable Celia Cruz. A continuación les ofrezco el texto para que lo analicen y si descubren quién es Burundanga y qué se le ofrece, me lo hagan saber de inmediato.
Aclaro que este hecho no es una invención mía, sino responde a un suceso que podemos enmarcar, como bien lo descubrieron los escritores, cubano y colombiano, Alejo Carpentier y Gabriel García Márquez, respectivamente, en lo real maravilloso del Caribe.
La canción: ¿Por qué fue que Songo/ Le dio a Borondongo?/¿Por qué Borondongo le dio a Bernabé?/ ¿Por qué Bernabé le pegó a Muchilanga (monina)?/ ¿Por qué Muchilanga le dio a Burundanga?/ ¿Por qué Burundanga le hincha lo pié? (monina)?/ Songo le dio a Borondongo/ Borondongo le dio a Bernabé/ Bernabé le pegó a Burundanga/ Burundanda le hincha lo pié. (monina).
*Periodista independiente. Colaborador de Primavera digital.

21 de noviembre de 2010

Hotel Buenavista……, bueno Meliá Buenavista y en Cayo Santa María.

Toma su nombre de la conocida Bahía de Buenavista al norte de la Provincia de Villa clara.
El día 1 de diciembre abre en Cayo Santa María el hotel número 25 que gestiona Sol Meliá en Cuba: Meliá Buenavista All Inclusive Royal Service & Spa, de 105 habitaciones.
Se trata de un resort de muy alto estándar, cuyo confort superior complementa el lujo natural de Cayo Santa María, creando un nuevo valor para los viajeros.
Ahora Sol Meliá Cuba suma 1 688 habitaciones en Cayo Santa María, un islote de 13 km2, que se encuentra al nordeste de la central provincia de Villa Clara, a unos 300 km de La Habana.
Está unido a la isla grande de Cuba por una autovía de 48 km sobre el mar, premiada internacionalmente por su calidad técnica, valores funcionales y sociales, al respetar los méritos ecológicos de la Bahía de Buenavista, Reserva de la Biosfera por su diversidad biológica y ecosistemas.
Propiedad del Grupo de Turismo Gaviota, Meliá Buenavista es un todo incluido de categoría cinco estrellas, diseñado solo para adultos desde los 18 años.
Abarca 2.500 m2; en una zona virgen y ecológica, de ancha franja de arena blanca, mar turquesa, exuberante vegetación y variada fauna endémica.
Resalta por contar con Servicio Real en todo el hotel, único con estas características en Sol Meliá Cuba. Máxima expresión de lujo, el Servicio Real sobresale por sus atenciones muy personalizadas, facilidades especiales y refinamiento para que sus huéspedes disfruten una inédita experiencia VIP.
Dispone de un centenar de junior suites, cuatro suites y la Villa “Zaida del Río”, todas con servicio de habitaciones, de mayordomía y descubierta; wi-fi, mini bar con reposición diaria, teléfono en el dormitorio y el baño, amenidades VIP y cafetera eléctrica, entre otras facilidades.
También cuenta con tres restaurantes especializados, tres bares, dos piscinas con servicio de bebidas, lobby lounge, recepción, sala de TV, lectura e Internet; dos piscinas, cancha de tenis, club house, Yhi Spa para tratamientos y masajes, Life Enriching Activities, servicio de bodas y Day around gratis en los hoteles Sol Cayo Santa María, Meliá Cayo Santa María y Meliá Las Dunas.



18 de noviembre de 2010

¡LA LUCHA!

Por: Marcelo López.*
Pudieran ser imágenes típicas de cualquier ciudad del mundo, pero no; es más bien una cruda imagen multiplicada de la realidad que a trancas y barrancas le han impuesto a la sociedad cubana a fuerza de control social, escasez, desabastecimientos y políticas de entretenimiento bien pensadas.
Lo cierto es que el diario vivir de los cubanos implica largas caminatas para resolver lo mínimo, largas colas para comprar lo buscado y al final interminables horas de espera para trasladarse a sus puntos de destino.
En resumen; el experimento resulta una manera excelente de comprar tiempo desde el poder.
*Fotógrafo. Colabora en Primavera Digital.




14 de noviembre de 2010

DEJA VU.

Un cuento de Adolfo Fernández Sainz.
Por: Adolfo Fernández Sáinz.*
La luna envilecida juguetea con mi rostro somnoliento. Su luz tenue me hace despertar y obliga a mis ojos a observar el movimiento del fundamento celestial. Allá arriba, donde todo es calma, paz y armonía. Un lugar perfecto para alcanzar el verdadero sentido de la existencia.
A varios metros, mi esposa duerme como un ángel. La miro y noto en ella un sueño delicioso. Su pose de bebe y sus párpados serenos me dan tranquilidad.
Una estrella fugaz se desliza delante de mi vista. Pido rápido un deseo y luego me arrepiento. Sé que no se cumplen, son cosas de viejos. La experiencia me da la razón. El ladrido de un can perturba el silencio de la noche. Un alma solitaria disfrazada de animal en busca de calor.
Se acerca el amanecer y espero que sea un buen día para mi convivencia con la natura. Aunque irremediablemente, esta se empeña en joderme la vida. La resignación, desilusión, agonía, desesperanza e incredulidad son además de mi mujer, mis mejores amigos.
 
La caja de Pandora se abrió hace medio siglo y todos los sentimientos, TODOS, van de fiesta en fiesta y a ninguno le importa lo que sucede, quieren prevalecer aunque se joda la raza humana.
La envidia es la que lleva la delantera, acompañada del rencor y la apatía. Tras ellas van a tropel, la locura y el relajo. El amor y el cariño, últimos en la cola, sujetan con fuerzas a la esperanza, la única que puede ponerlo todo en su lugar.
Las flores se abren para darnos los buenos días, mientras que la serpiente nos advierte que al menor cuidado morderá.
Todos van, algunos apenas llegaron y otros se están yendo. Las bienvenidas y las despedidas tienen algo en común, las lagrimas, ese enjuague salubre que nos calma. Algo por lo que dar gracias.
La cotidianidad me acostumbra a hacer lo mismo, ningún día cuenta, todos son penurias y desgano. La felicidad se desconoce y a la par se busca.
Riñas, problemas, desacuerdo por culpa de aquel que nos hace sentirnos bien: el dinero. Por el dinero, somos reyes y a la vez esclavos, pero nos da lo que el otro no puede. La miseria debería ser para los ángeles. También la agonía y la muerte, vamos que para eso son poderosos, para soportar el dolor y el sufrimiento.
Otra jornada semejante a la de siempre. La fauna se alista a descansar y la serpiente aun lista para recordarnos lo débil que somos. Empiezan a asomarse las luces naturales, los faroles divinos nos alumbran el camino de regreso a ningún lugar.
De nuevo la luna se envilece pero esta vez sin luz. Además mi cara está contraída por los dolores del alma. No podrá retozar con ella. Ya no la veo tan grácil, al contrario es la señal de alarma que indica que todo ha terminado, al menos hoy.
Mi esposa me llama y me sacude al verme tan tenso y sudoroso. Sus manos acarician mi rostro y tratan de cubrirme del dolor surrealista que acontece en mis sábanas. Ya despierto y pausado me asomo en la ventana, la luna en cuarto menguante se inclina ante mí y con su resplandor etéreo me vigila sigilosamente. En eso, una estrella fugaz parte el pavimento con su acostumbrada velocidad, justo en el preciso momento en que un perro aúlla en busca de cobijo.
Miro al cielo y todo está oscuro. Siempre ha estado así, nadie responde al llamado de las almas, todo está tranquilo, en calma, el lugar perfecto para alcanzar la verdadera existencia del alma humana ¿o no?
*Miembro del grupo de los 75 condenado a 15 años de privación de libertad. Periodista de la agencia de prensa independiente Patria. Ciudad de La Habana.

12 de noviembre de 2010

RÉQUIEM POR UN CAÍDO.

Por: Víctor Manuel Dominguez.*
Centro Habana, La Habana, 11 de noviembre de 2010, (PD) La muerte de un hombre bueno siempre señala el camino hacia el cementerio. Y la del malo también. Eso, si no desaparecen en combate, naufraga en el medio del mar en una balsa o sucumben entre las llamas de un frigorífico.
Pero la muerte de un inconforme con todo lo mal hecho, de un rebelde con causa, un revoltoso de estación de trenes y de ómnibus, en fin, de un revolucionario a carta cabal, es menos llevadera, más cruenta, cuando el deceso es producto de una artera obstrucción intestinal.
El fallecimiento de Telesforo Miniet, alias “Chicho Bola”, dejó un profundo vacío no sólo en nuestras almas, sino también en la cocina de su viuda Eufrasia de la Caridad Cuesta, quien a brazo partido y ojos amoratados, sacó adelante un “martirinomio” de 25 años, premiado con el dulce desastre de dos hijos pendencieros acogidos al buen vivir, dentro de la cárcel, gracias a la Revolución.
Chicho Bola”, sobreponiéndose al golpe sufrido cuando le intervinieron el Café-Lupanar “Los aires de bollo manso”, se montó al carro de la revolución y fue un ejemplo digno de imitar en cuanta tarea o responsabilidad asumiera hasta el día antes del ajiaco mortal que nos lo arrancó.
Crítico profundo de la falta de cubos y de sogas para bajar al pozo que abría en su afán de sustituir una letrina desbordada en el centro de elaboración donde trabajaba, Chicho jamás claudicó ante quienes le exigían silencio y compostura. Ni las críticas porque dormía la siesta en su casa, ni las acusaciones de desacato por decir “ese calvo” a un dirigente municipal, frenaron su valor temerario.
Era tanto su arrojo, su alma justiciera de Robin Hood con hipo, que sin mirar para ningún lado en medio de la humareda que producía la leña en el comedor, se atrevió a decir al oído de Medelia “La Sorda, secretaria del núcleo del Partido: “El transporte es un desastre y el salario una ilusión para masoquistas”.
Pero nuestro panegírico a quien ganara un título de Vanguardia Nacional por su desempeño en una alta cocina ubicada en la cima de la Loma del Gato, no está dirigido sólo a recordar los grandes méritos de quien en más de una ocasión se atrevió a decir que el almuerzo era un salcocho. También deseamos que sirva de justo reconocimiento al grado de tolerancia y respeto a la opinión adversa mostrado por las autoridades revolucionarias ante uno de sus más enconados y peligrosos críticos.
Es tan magnánima la obra, tan certero el camino y tan segura la fuerza de la obra de la revolución, que alcanzan y sobran los dedos de una mano para señalar las veces que se llamó a capítulo al compañero Chicho por el lenguaje subversivo de algunas de sus expresiones.
Pero la trayectoria cuenta, la entrega acredita, y siempre que alguien va más allá de lo correcto se le permite una rectificación, un en donde digo dije, dije Diego, y otros actos defensivos que lo pueden exonerar de ir a la cárcel.
Jamás olvidaré la tarde que se paró en medio de una asamblea de producción y servicios, y sin más acá ni más allá, le dijo al secretario general del sindicato que todo lo dicho era mentira, pues el suministro de panes desechados del hotel turístico para los trabajadores de la construcción no era estable.
Como si fuera poco, y en medio del terror de los asistentes, expresó que los materiales jamás estaban a pie de obra y se les podía encontrar frente a las viviendas o en el patio de las amantes de algunos dirigentes.
Aunque a decir verdad, donde la mula tumbó a Genaro fue cuando dijo en medio de la estampida de sus compañeros de trabajo: “La fecha de entrega de la nueva cocina es una utopía, pues jamás podrá coincidir con la efemérides del combate de La Mala Hoja, ya que la mala hierba que crece aquí confunde la mezcla con el pasto”.
Muchos compañeros de labor y algunos detractores de la libertad de expresión en Cuba pensaron que lo fusilaban, otros que sería encarcelado sin juicio, y varios, que sería expulsado del centro de trabajo. Pero nada. El respeto a la opinión crítica no está divorciado de nuestro proyecto, y a Chicho sólo se le condenó a no participar jamás en una asamblea, renunciar al sindicato, entregar el carné del partido y olvidarse de la jaba de estímulo.
Además, fue sancionado a perder la mitad de su salario, y a esperar la jubilación cazando gorriones en el patio de la empresa, bajo la supervisión inmediata del ideológico del partido y el organizador del sindicato.
Este acto de tolerancia y respeto a la libertad de expresión mostrado por los dirigentes y administrativos del centro laboral de Chicho, lo hizo reconocer su desvío ideológico, su perversión clasista y la deuda de rencor que arrastraba desde que se le quitó el Café-Lupanar “Los aires de bollo manso”.
Por su comprensible actitud ante las leves sanciones impuestas a su desempeño subversivo, que puso en peligro la seguridad de la nación y la independencia territorial del país, amén de su arrepentimiento, se le premió con un reloj despertador y una bicicleta china por sus más de cuarenta años de trabajo.
Y hoy lo ven ahí, en ese féretro de pinotea con comején, homenajeado por sus colegas de trabajo, en su viaje póstumo a la dignidad. No como víctima de la intolerancia de su gobierno, sino por causa del halo subversivo de ñames importados, de la traidora acritud de una yuca lucia, y de la fatal sedición de una carne tan vieja donada por Noé a los damnificados del huracán Esperanza.
Entonces, ante los restos de Chicho, y en homenaje a su memoria, les pido que respondan: ¿Existe o no existe en Cuba la libertad de expresión?
Eso se los pregunto yo, Nefasto “El orador”
*Periodista independiente. Reside en Centro Habana. Cuba. Colabora para Primavera digital.



11 de noviembre de 2010

¿Dónde está el cubano que rentaba Camellos en las Pirámides de Egipto?

¿Dónde está el cubano que rentaba Camellos en las Pirámides de Egipto? ¿Es un cuento de camino- un mito, una tremenda guayaba o una realidad...? ¿En fin, alguien lo ha visto? Con la reciente prohibición del alquiler de camellos en aquella zona, ordenada por el gobierno de Egipto, el cubiche debe haber ido al paro y queremos entrevistarlo.
Aquello de pasear en el lomo de un camello por la zona de las Pirámides de Giza, hasta hace poco fue un tour clásico para aquellos turistas que visitaban Egipto. De esa actividad se desprendía una peculiar historia y la foto "postal" típica de un gran número de turistas que visitaban la zona.
Hace unos meses las autoridades egipcias ordenaron retirar el alquiler de camellos en las inmediaciones de las pirámides, para ubicarlos en la zona donde aparcan los autobuses. Desde entonces para trasladarse a la zona de las pirámides, se dispone de unos coches eléctricos. ¿Será que el cubiche se habrá metido a chófer?

8 de noviembre de 2010

El Burro Perico.

Una breve nota que aparece en el Blog Foro Cubanacán Press, - desde el centro de la Isla-, sobre el famoso Burro Perico. Lo interesante es las dos fotos que aquí incluimos.
Para los santaclareños que peinan canas y otros que solo lo han oído mencionar, aquí mostramos las fotos del famoso Burro Perico. El deambulaba por la ciudad, visitando distintos hogares, donde le daban alimento y llegó a convertirse en una “personalidad local