30 de abril de 2011

Dos de Camajuaní.

He encontrado en la Red la página Web, - que es como un Blog-, de la gente de Camajuaní que están en el exterior. Mas en Miami, claro. Es una muy buena página con abundante información que recomiendo.
Para completar el pedido, anuncian la publicación, ya por el número 66, de la Revista, que trae información, fotos y todo lo demás para los camajuaniyenses… ¿se dice así?
Haciendo CLIC AQUÍ pueden ver la página Web.
Y… haciendo CLIC AQUÍ pueden leer la revista.

29 de abril de 2011

La Plaza Central “José Martí” en San Juan de los Remedios.

No existe ningún tipo de dudas al afirmar, que nuestra Plaza Central “José Martí”, es una de las más bellas de Cuba y de América. Y así lo han hecho constar también ilustres personalidades del país y extrajeras que nos han visitado. Sin embargo, desde hace algún tiempo atrás, la colosal belleza ha ido perdiendo la frescura de antaño al deteriorarse gradualmente su entorno arquitectónico. De modo que el patrimonio cultural, histórico, que esta generación heredó de las anteriores y que esperaba donar a su vez a las futuras generaciones bien conservado, se ve amenazado debido a las mismas razones que suelen presentarse en estos casos: dejadez, negligencia, abandono a manos del implacable dios Cronos.
Lamentablemente son los casos de la edificación situada frente a la estatua de La Libertad, cuya segunda planta ya está desierta hace rato. Asimismo ocurre con la hermosa mansión dedicada a albergar hasta el pasado curso escolar,--2004-2005-- a la escuela primaria “Frank País”. Ocurren grandes daños también en la “Casa de la Cultura Agustín Jiménez Crespo”. Y peor aún, por supuesto, con su vecino más próximo, el cascarón de mampostería impresionante de lo que una vez fue el hotel “Barcelona”. Pero como si fuera poco con los señalamientos anteriores de los edificios más dañados por la inercia, se encuentra la antigua y legendaria Iglesia de “Buenviaje”, cuyos techos son cada vez más evidentes como amenaza pública. Irrespetuosamente convertidos sus salones en un taller automotriz y en garaje.
Pensamos que va siendo hora de reiterar el alerta, pero a grades gritos y a todos los niveles. Es necesaria la alarma. La voz en eco que conmueva sensibilidades en favor de un patrimonio que va muriendo en esta histórica octava villa remediana.
Comentario aparecido en: Orfebre No. 4, 2006

27 de abril de 2011

¡Hasta Mañana Cuba!

¡Hasta Mañana Cuba! - Los Tiempos Cambian
Por: Rev. Martín N. Añorga.
Ya olvidé a quien le dejé mis libros para que me los guardara. La persona a la que le confiamos algunos preciados recuerdos de la familia, murió hace años; la casa donde pensábamos pasar nuestra vejez hace cuarenta y cinco años está habitada por una familia que ya ha echado raíces allí.
La mayoría de mis amigos han muerto o se han ido a otros sitios y sé que nunca volveremos a encontrarnos. Mis padres, gracias a Dios, llegaron a nosotros y hoy día descansan en un cementerio local, después de haber disfrutado de un ramillete de años de felicidad y paz. Mis hermanos y sus hijos y nietos viven tan cerca que nuestra comunicación con ellos es constante. En Cuba, sin embargo, nos quedan dos hermanos, achacosos y distantes, cada uno con descendencia que no hemos conocido.
¡Han pasado cuarenta y cinco años y los tiempos han cambiado! Pero permanecen la infame dictadura de Fidel Castro y su pandilla de facinerosos hincando sus botas manchadas de sangre el adolorido corazón de mi patria, la que a estas alturas de mi vida la miro con la resignación del viajero que no tiene boleto de regreso.
Los tiempos cambian; pero el recuerdo de las cosas que han pasado es inmutable. Hoy peinamos canas, nos molestan las dolencias, nuestros hijos han alcanzado la meta de la adultez y nuestros nietos adolescentes se desplazan en una sociedad y en una cultura que me los hace diferentes. En efecto, han cambiado los panoramas; pero me queda invulnerable e intocable el espacioso ámbito de los recuerdos.
Yo llegué al exilio joven, lleno de ilusiones y compromisos. Desde nuestros primeros días nos afiliamos a los que luchan por la reconquista de la libertad. Larga sería la lista de nombres si mencionara a todos los compatriotas que han quedado en el camino, atribulados por el dolor de no haber logrado la meta de una Cuba redimida. Es inspirador el hecho, no obstante, de que todavía quedemos muchos que no hemos abandonado el compromiso; aunque hayan surgido nuevas generaciones que optan por métodos y metas que no nos son afines.
Lo que es decepcionante es que al final de nuestras carreras, el tirano Castro haya engarzado en su órbita de odio y violencia a varios gobernantes de América que enarbolan sus arcaicas tácticas de populismo anti-norteamericano al tiempo que implantan en sus pueblos regímenes basados en el despojo, la opresión y el crimen.
Chávez "odia" a los Estados Unidos. Evo Morales se ha sumado al club perverso de los anti demócratas y ha creado una "república indígena" que maneja a base de extorsión y demagogia. Pudiera hablar de Argentina y de Brasil, de los riesgos que enfrentamos en Perú y Nicaragua y de la actitud extendida por el continente de hostilidad y desprecio para los cubanos exiliados que constituyen la única ofensiva que se mantiene en contra de Castro y sus neo seguidores. Es cierto, los tiempos han cambiado, y para mal.
En Miami hablamos de transiciones, cambios y revueltas y muchos se han convertido en videntes que anticipan el proceso libertario de la patria. Quizás lo único que nos va quedando, son precisamente estas dos grandes virtudes que son el entusiasmo y la esperanza. Para nosotros, ya que el horizonte se nos hace estrecho, lo que cada día va importando más es la decorosa vigencia del pasado.
Un problema, más de índole psicológica que social, es el que muchos exiliados afrontamos cuando creemos que en el futuro puede insertarse la Cuba del pasado. Es cierto que hay valores imperecederos y normas permanentes que es de sabios usar; cierto es que de los errores y de las tragedias podemos derivar enseñanzas que nos impidan el próximo abismo; pero una cosa es todo esto, y otra muy distinta es que podamos injertar el pasado en las convulsas entrañas del presente.
Cuba no vuelve a ser lo que fue. Y no que le toque esa suerte por excepción, sino que esa es la ley universal del desarrollo humano.
Me duele confesarlo; pero a riesgo de ser mal entendido, para mí, hoy día, Cuba es la que dejé no la que nos han deformado. Lo comprobé hace poco, cuando la serie internacional de béisbol de la que participó un equipo de la más grande isla de Las Antillas. ¿Quién iba a decirme a mí que iba a desear desaforadamente que un equipo con el nombre de mi patria, perdiera todos sus partidos? ¿Es que he dejado de ser cubano? Pues sí, soy cubano de una patria que no existe, y extranjero de la que hoy padece bajo el poder destructivo del comunismo. Y no crean que estoy solo. Cansado estoy de oír a compatriotas que explican a otros su identidad: "Yo soy cubano; pero de los de antes, no de los de ahora".
Ser "cubano de los de antes" es una deificación del pasado y una abdicación justificada de los horrores del presente. Lo que queremos decir es que somos dueños de una patria que mantenemos intacta en el corazón, no siervos de una que nos han inventado a fuerza de paredones y atropellos.
Los tiempos habrán cambiado y hasta nosotros hemos cambiado, víctimas de los tiempos; pero lo que no ha cambiado es la Cuba en la que mecimos nuestra niñez y disfrutamos nuestra juventud. A esa le hemos fabricado un santuario en el corazón y cada día la adoramos con el fervor de un devoto creyente.
He visto a ancianos desvanecerse poco a poco en los rincones de un que otro asilo. Son cubanos y cubanas que dejaron pedazos de su alma en Cuba y hoy viven anegados en la tristeza de la soledad y el abandono.
Me compadezco de los que ya no tienen ni siquiera acceso a sus recuerdos; pero me engalano de orgullo cuando oigo a la ancianita de 90 años cantar una estrofa del himno o a un encorvado viejecito de casi un siglo de existencia, hablar de sus indestructibles vivencias de antaño, en una Cuba en la que quizá fue pobre, pero ricamente libre .
Para mí, mi Cuba es la de mis recuerdos. ¡Qué bella la noche que me arropa de quietud y que me sirve de escenario para que goce de mis benditos recuerdos de la gloriosa Cuba de ayer!
Anoche, entre despierto y dormido sentí sobre mi frente un beso de mi madre y recorrí en veloz vuelo los sitios que una vez me fueron propicios. En el Monumento al Apóstol volví a depositar una flor blanca, de la playa de Varadero me salpiqué de espumas. Volví a ser niño, volví a ser hombre.
Cerré lentamente el imaginario álbum de mis recuerdos, y como si se tratara de una oración, me dije a mí mismo: "¡Hasta mañana, Cuba!
Nota del Editor: Vuelvo sobre este texto recibido hace algún tiempo por correo electrónico, su autor el conocido pastor Martín Añorga.

26 de abril de 2011

René Batista también tuvo su “extremaunción”.

Este 2 de mayo se cumplirá el primer aniversario de la muerte del escritor y folklorista camajuanense René Batista Moreno. Controversial, trabajador incansable, cazador audaz de las tradiciones campesinas, continuador fecundo de la obra peculiar del también polémico Samuel Feijóo. Condecorado con merecidas distinciones culturales, premiado y prolíferamente publicado en los últimos tiempos de su vida fue sin embargo ultracensurado por años en su propio pueblo, en la biblioteca municipal estuvieron prohibidos sus libros durante mucho tiempo, fue tratado con recelo, otorgándosele la categoría de «gusano», denominativo de repudio patentado por el gobierno cubano, y de militar en los «derechos humanos», aunque nadie sabía definir qué cosa era aquello, ¡ahora le comprendo tanto! No le fue concedido ni siquiera un teléfono sino hasta los últimos años de su vida y conseguir una cuenta de correo electrónico fue para él toda una odisea. Adjudico todo este ensañamiento a sus publicaciones en «El Camajuanense», revista de los exiliados de su pueblo en Miami con el sano propósito de conservar vivas sus raíces. Tal vez también porque no renunció jamás a la amistad con Eloy Gutiérrez Menoyo, el traicionado comandante del Directorio Revolucionario del II Frente del Escambray, y con Librado Linares, nuestro honorable amigo común dentro del mítico grupo de los 75 a quien él nunca volvería a ver tras el injusto encarcelamiento de la Primavera Negra de 2003 ya que cuando por fin fue liberado el pasado 17 de marzo René ya no estaba entre nosotros.
Nos llamaba jocosamente, pero con sentida veneración, a mi esposa, a nuestras niñas y a mí, su «sagrada familia», y nos declaró sus pastores. Nos visitábamos mutuamente a cada rato para conversar de cualquier tema incluyendo el de la fe cristiana. Como editor de la revista Signos, fundada por Feijóo en 1969, devolvió a esta publicación el mismo estilo que aquel había intentado darle originalmente: «sin capillismo ni cerrazón dogmática», y me abrió en ella sus puertas. A él agradezco la inclusión de mis trabajos en los Nros. 48, 49, 51, 54, 56 y 57, todos con un estilo folklórico y anecdótico, la mitad de ellos relacionados con facetas costumbristas de mi comunidad y el resto con temática cristiana. Siempre me anunciaba con antelación los temas monográficos de la revista e insistía en mis colaboraciones aunque no siempre pude quedar bien con él por causa de mi escaso tiempo.
Nunca se comprometió con ninguna iglesia pero procuraba siempre mi participación en el Taller de folclore Juan Manuel García Espinoza, dirigido por él. Amaba los lanzamientos de cada número de Signos en mi pueblo Taguayabón, el primero de los cuales -quedará para la historia- se realizó en el Salón Social de nuestra Iglesia Bautista donde mismo se han realizado actividades tan disímiles como pueden ser los torneos de ajedrez, exposiciones de pintura como las de la destacada artista plástica santaclareña Martha Marget, y hasta una parada del itinerario bloguer de Yoani Sánchez; todo ello como prueba de que Cristo no está reñido con la cultura, sino todo lo contrario. Sobre la historia de los lanzamientos de Signos en Taguayabón inevitablemente deberé volver en un nuevo post. Fiel seguidor de Feijóo también le siguió en aquello de no asumir una afiliación religiosa, pero demandaba nuestra amistad no a pesar sino a propósito de mi activa fe cristiana, tal vez por conocedor de aquello que declaró Jesús de que cualquiera que dé un vaso de agua a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá, y él no quería quedarse sin recompensa.
Por insistencia suya, y no obstante a la guerra que ya se había iniciado contra mí -nadie mejor que él para entenderme- fui incluido con todos los honores entre quienes participaron como agasajados en los actos conmemorativos por el 40 Aniversario de Signos en diciembre de 2009 y que era, todos lo sabíamos, nuestro periplo de despedida. Nunca olvidaré aquellos días.
Enterado de su postración en el hospital llegué a visitarlo la tarde del miércoles 28 de abril de 2010. El espectáculo que me deparaba aquella cama fue impresionante. Evidentemente exhalaba sus últimos suspiros. Despertó justo cuando me despedía en oración de su inseparable esposa María y de su hijo Alejandro, hasta ese momento él había permanecido dormido con respiración muy agitada y en aparente inconsciencia. Cual si no estuviera en su lecho de muerte encontró todavía chance para bromear y hablarme de proyectos de trabajo. Me encomió a seguir escribiendo y me sugirió compilar mis trabajos de Signos agregando algo más para entregarlo como un proyecto de libro a la Editorial Capiro, de Santa Clara. Intentando prepararlo para lo que tanto él como yo presentíamos inminente le pregunté si me aceptaba la lectura bíblica del Salmo 23 a lo cual asintió. Concluida la breve lectura inquirí en si él accedía la mediación de Jesucristo como expiación de sus pecados ante Dios y me respondió con asombrosa naturalidad que sí. Entonces, tomando su mano tuve una oración presentándole ante su Creador y solicitando su paz para él. Pronto quedó nuevamente dormido y me despedí de sus familiares a los cuales traté también de preparar para lo ya inevitable, y le contemplé vivo por última vez.
Apenas cuatro días después, el domingo 2 de mayo y escoltado por un sepelio multitudinario y la procesión de la Banda Municipal de Conciertos, fue sepultado su cuerpo inerte en el cementerio de su amado Camajuaní. Pero todos los presentes comprendimos de alguna manera que solo estábamos sembrando una semilla.
Foto: René Batista en una de sus acostumbradas visitas al pastor Mario Félix Lleonart.
* Pastor Bautista radicado en Cuba y Miembro de la Convección Bautista de Cuba Occidental, quien desempeña su ministerio en la Iglesia Bautista de Taguayabón y Rosalía, VC, Cuba. Profesor Seminario de Santa Clara, y filial del Seminario de La Habana en Vueltas. Edita desde Cuba el Blog Cubano confesante.

25 de abril de 2011

Desde Placetas el conocido opositor cubano, “Antúnez”, denuncia que una mujer enferma de SIDA y su hija viven en completo abandono en una vaquería y comen lo que encuentran en un basurero.

El opositor Jorge Luis García Antúnez denuncia este lunes en su cuenta de Twitter el abandono de una mujer enferma de SIDA y su hija en Cuba, que estarían alimentándose de los restos que logran conseguir en un basurero. Según el mensaje del opositor la joven, de nombre Gladys Espinosa, y su hija de nueve años están "abandonadas en una vaquería" y comiendo "de lo que encuentran en un basurero".
Por otro lado, Antúnez señala en otro mensaje que "los muros de la Secundaria y del cine Caridad en Placetas amanecieron este viernes con letreros de "Todos somos resistencia". Y señala además que aumenta entre la ciudadanía placeteña la "demanda para disfrutar del documental "Todos somos resistencia", que se demanda también en los bancos clandestinos de novelas.
Antúnez escribe desde en el Municipio de Placetas, que corresponde a la provincia de Villa Clara, en el centro de la Isla.

24 de abril de 2011

Perros en acción.

LA HABANA, Cuba, abril,2011 – Unos 40 integrantes de las parapoliciales Brigadas de Respuesta Rápida, dirigidas por la Seguridad del Estado, dieron patadas y golpes de todo tipo, frente a su casa, a la opositora Sara Marta Fonseca, su esposo, Julio León, y al hijo de ambos, Julio León Fonseca, de 21 años. Todos miembros del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba.
La mamá de Fonseca, Marta Quevedo, amigos de la familia y otras personas narraron pormenores de lo acontecido.
Desde el sábado día 15 la vivienda, situada en la calle 275 del reparto Rio Verde, en el municipio Boyeros, estaba siendo vigilada por la Seguridad del Estado. El operativo había sido montado a unos cien metros de la casa. El 17 en la mañana Fonseca colocó en la pared frontal de su vivienda un cartel que expresaba: “Abajo el Congreso del Partido (Comunista).
Unas tres horas después dio inició uno de los llamados actos de repudio. En esta ocasión las turbas estaban formadas por empleados del Aeropuerto de Rancho Boyeros y el equipo nacional juvenil de hockey sobre césped.
Varias de esa gente saltaron la cerca de malla de alambre, que delimita el perímetro de la casa con la acera, arrancaron violentamente el letrero y trataron de forzar la puerta principal de la vivienda y la ventana que está a su costado izquierdo. Ambas fueron seriamente dañadas.
Terminado el asalto sobre la una de la tarde, y ya las turbas en retirada, el otro hijo de Fonseca, Ignacio, quien padece de ciertas limitaciones mentales, salió tras ellas. Su mamá corrió para traerlo de regreso a la casa, y fue entonces cuando, como perros furiosos se le tiraron encima y comenzaron a golpearla de manera salvaje.
Ante esa situación el esposo y el otro hijo salieron en su defensa. Eran 40 o más contra tres. Les dieron patadas y golpes de todo tipo. Cuando los subieron en un auto oficial, Sara Marta tenía el rostro cubierto de sangre.
En algún momento habrá que responder esas vilezas, ese tipo de abusos no se podrá seguir soportando indefinidamente. ¿Qué pensarán los oficiales de la Policía Política al frente de esa operación, incluso cualquiera de los que participaron directamente en esa canallada cruel y cobarde, si ese tipo vandalismo se llevara a efecto contra ellos o sus familias, aunque detrás estuviera la bendición del Estado?
Para colmo la Policía política se niega a decir donde tienen recluidas a estas tres personas. Las veces que han informado a la señora Quevedo sobre la situación de su familia lo más que le han dicho es que Sara Marta y su hijo están en el mismo lugar, y que el esposo, está en otro.
Agregando que todos se han negado a ingerir alimentos, que ellos no pueden obligarlos, que si por ese motivo les ocurre algo no es su responsabilidad. Los secuestran y después dicen no tener responsabilidad por la vida de los secuestrados.
Más o menos en el mismo momento en que la casa de la familia León-Fonseca era asaltada, y sus integrantes atacados con saña animal, en una de las resoluciones del Congreso del Partido gobernante, quedaba plasmado lo siguiente: “…el socialismo significa igualdad de derechos y de oportunidades para todos los ciudadanos…”.
*Periodista independiente. Colabora con Primavera digital . Reside en Managua, La Habana, Cuba.

22 de abril de 2011

La gatica de María Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.

El cubano es famoso mundialmente por su chispa, su inteligencia, y su fantástico sentido del humor.  Además, ha aportado al idioma castellano una fraseología inconfundible, inolvidable, muy ocurrente y muy cubana. 
El origen de esta frase que todos conocemos se remonta al barrio marginal habanero de Jesús María. María Ramos era una bella mujer que ejercía la profesión más antigua del planeta en dicho barrio. Un día, según su propio testimonio, llegó a su casa y descubrió a su proxeneta Virgilio muerto en la cocina. En su frente había una enorme herida y a su lado, ensangrentada, se encontraba la piedra de machacar de María Ramos.
Los más jóvenes no recordarán que en nuestra Cuba se utilizaban las piedras negras de río, grandes y pulidas, para machacar todo tipo de alimentos desde un bistec hasta una cabeza de ajo.
En el juicio María Ramos se declaró inocente del crimen y al preguntarle el juez por qué se encontraba en el banquillo de los acusados ella contestó: Pues no lo sé, Señor Juez. A mi Virgilio me lo mataron de una pedrada en la frente, pero yo no fui. Yo estaba trabajando. La única que estaba en casa era mi gatica Mimí. Pregúnteselo a ella. Los que estaban presentes en la sala reventaron de risa porque todos conocían muy bien cuál era el trabajo de María Ramos.
Al día siguiente salió publicada en el Diario de la Marina una reseña del juicio con una caricatura de la gatica Mimí en pose amenazadora alzando en sus patas delanteras una enorme piedra de río. Al pié decía La gatica de María Ramos dio la fatal pedrada... pero ¿con qué manos?
Enseguida surgió en La Habana una coplilla popular dedicada a la gata Mimí que decía:  La gatica de María Ramos, que tira la piedra y esconde la mano, que mató a Virgilio y que mató a su hermano. ¡Que gata asesina! ¡Qué sino malsano!
María Ramos fue hallada culpable de homicidio y sentenciada a cárcel. Pero ella y su gatica Mimí pasaron a la inmortalidad y hoy forman parte de nuestro lenguaje popular.
Recibido por correo electrónico.

19 de abril de 2011

En Cuba se presentan resueltos opositores y periodistas independientes frente a Villa Marista exigiendo una respuesta a la detención de Sara Marta Fonseca.

Ayer fue objeto tanto ella como sus familiares de una golpiza a manos de los sicarios de la dictadura castro comunista, hoy nada se sabe de esta valiente madre cubana, cristiana y activista de Derechos Humanos. Aquí la información:
Rodolfo Ramírez Hernández (El Primario, teléfono móvil 5 324 60 75), Rodolfo Ramírez Cardoso, Amarilis Cortina Rey (periodista, teléfono móvil 5 241 51 22), René Ramón González Bonelli y Marta Quevedo se encuentran frente a la Sección 21, Departamento de la Seguridad del Estado en Villa Marista en La Habana exigiendo una respuesta por la golpiza y detención de Sara Marta Fonseca Quevedo y su familia. Esta información acabo de recibirla del teléfono móvil de Rodolfo Ramírez por favor comunicarse con él o Amarilis para saber más detalles. Roberto Guerra.
Roberto de Jesús Guerra Pérez
Director de Hablemos Press
Santa Marta 394 Apto 3 e/t Subirana y Franco, La Habana, CUBA.
Tel: 879 93 31 o Móvil: 5 319 69 27.
E-mail:robersm2007@gmail.com.
Web donde pueden encontrarnos http://www.cihpress.com/ o http://cubanheroes.blogspot.com/ y síguenos en http://twitter.com/#!/CIHPRESS.

18 de abril de 2011

Háblalo sin Miedo desde Cuba.

Este es un nuevo medio en manos de los cubanos de la Isla para denunciar a los represores, exponer los puntos de vista estando allá y mostrar al mundo las mentiras, atropellos y chivatería de los miserables, que en Cuba son legión. Aquí les dejo la información de cómo funciona Háblalo sin miedo:
¿Cómo funciona?
Para los residentes en Cuba.
A la derecha com se ve la página de Háblamo sin miedo.
Es fácil. Cada vez que llamas a Háblalo Sin Miedo por teléfono al 1-615-HABLALO (que es lo mismo que 1-615-422-5256 begin_of_the_skype_highlighting 1-615-422-5256 end_of_the_skype_highlighting), nuestra contestadora está lista esperando tu mensaje de voz. Cuando cuelgas, la grabación (de un máximo de tres minutos) es publicada instantáneamente como un post aquí en el blog y luego como un hipervínculo en nuestro Twitter.
Nuestro servicio puede serte de ayuda si te encuentras en las siguientes situaciones:
En una emergencia (atropellos policiales, mítines de repudio, manifestaciones), Sin acceso a Twitter (Twitter está caído, bloqueado o desconfigurado), y/o Con poco tiempo (no puedes concederle una entrevista a muchos medios o quieres comunicar solo lo que te interesa, de forma concisa sin intermediarios).
Háblalo Sin Miedo transmite tu voz hacia el mundo. Nuestra principal ventaja es la inmediatez. Creemos que en el caso cubano un mensaje de voz puede ofrecer no solo la información, sino el contexto en que ésta se genera.
Para los medios de comunicación, blogueros y otros internautas.
Las declaraciones hechas a nuestra contestadora quedan automáticamente a disposición de todos los medios e individuos que nos visitan siempre y cuando reconozcan a Háblalo Sin Miedo como la fuente de la información de acuerdo a una licencia Creative Commons Atribución 3.0 Umported sin no se indica lo contrario.
¡ Ya están llegando los mensajes ¡

15 de abril de 2011

La lección de Japón al mundo.

La lección de Japón al mundo.
Japón increíble - 10 lecciones para aprender de una sufriente pero gran nación.
1. ! LA CALMA!
Ni una sola imagen de llanto exagerado o lamentos. El propio dolor ha sido "elevado". (A un nivel superior privado).
2. ! LA DIGNIDAD!
Búsqueda disciplinada de agua y comida. Ni una sola mala palabra o gestos rudos.
3. ! LA HABILIDAD!
Increíbles arquitectos. Muchos edificios se afectaron pero NO cayeron.
4. ! LA GRACIA!
La gente COMPRÓ solo lo que necesitaban, así TODOS podrían conseguir algo.
5. ! EL ORDEN!
Ningún saqueo. No bocinazos ni bolleos en las carreteras. Solo entendimiento.
6. . ! EL SACRIFICIO!
Cincuenta trabajadores se quedaron para echar agua de mar sobre los reactores nucleares. ¿Cómo podrían algún día pagarles?
7. ! LA TERNURA!
Los restaurantes redujeron los precios. Nadie se aprovechó de las ATM. Los fuertes cuidan de los débiles.
8. ! EL ENTRENAMIENTO!
Los mayores y los niños todos sabían exactamente qué hacer. Y SIMPLEMENTE LO HICIERON!
9. ! LA PRENSA!
Ellos mostraron una magnífica moderación en los reportajes. No estúpidos reportajes. Solo calma.
10. ! LA CONSCIENCIA!
Cuando la luz se cortó en las tiendas, la gente regresó las cosas a sus estantes y se marchó tranquilamente.
¿Podrías nombrar otro país donde las cosas ocurran de esta manera?
Nota: recibido por correo electrónico.


14 de abril de 2011

Al interior de mi Isla.

A la memoria de mis abuelos,  a los cubanos y cubanas amantes de esta tierra que sueñan con la luz de los aviones.
De mis dos abuelos tengo muy agradables recuerdos, uno mulato como la Cuba misma, fumador de tabaco y bebedor de aguardiente, pero hombre honesto y trabajador; el otro criollo descendiente de españoles, con nariz aguileña, piel blanca y fina, a pesar de haber sido un guajiro carretero. Entre agudos martillazos sobre puntillas y tachuelas enterradas en suelas y pieles de zapatos rotos, transcurrió mi infancia junto a mi abuelo mulato, quien era zapatero remendón. Los veranos eran para el abuelo blanco, desde el amanecer enredado entre yuntas de bueyes y aparejos de labranza, caminando largas leguas para llevar su carreta a los diferentes sitios donde debía dejar su carga de leñas o de viandas. De ahí surgí yo de esos dos abuelos humildes que nacieron en años anteriores al cincuenta y nueve y conocieron a las dos Cubas, la del capitalismo atroz con gobiernos deplorables como el de Fulgencio Batista y el socialismo vitalicio de miserias y escaseces. Como buenos hombres de familia, mis abuelos no cesaron de trabajar, siempre decían que el trabajo no mataba a nadie, que lo que mataba era la pereza y la sangre muerta, pero yo estoy segura que a mis abuelos también los mató el trabajo sin descanso y mal remunerado, el ver tirado por la borda el sacrificio duro de cada día, el no tener aliento para soñar, ni tiempo para vivir.
Mientras estudiaba en la Universidad constantemente pensaba en los dos ancianos por mí venerados, yo tenía sueños, algo que ellos no tuvieron. Uno de mis más ambicionados deseos era  el de poder salir al exterior del país, no para quedarme en algún sitio, sino para viajar, seguir estudiando, superarme, conocer otras tierras. Siempre me compadecí de mis abuelos porque para ellos el mundo se redujo a la rutina en la cual se sumergían sus vidas, el zapatero remendón martillo en mano y la boca llena de finas puntillas, se sentaba a la misma hora de cada día en su puestecito de trabajo, tomaba un tiempo para almorzar y luego emprendía la labor hasta que el sol se iba y la oscuridad del atardecer le impedía continuar; el carretero se despertaba cuando aun el alba no asomaba, tomaba su cazuela de comida y no volvía hasta entrada la  noche, para repetir lo mismo en cada jornada. No estoy segura de que mis abuelos viajaran a otras partes del país fuera de las regiones donde nacieron, mucho menos salieron de él. Recuerdo a mi abuelo mulato hablarme de los aviones como cosa de ciencia ficción: me daría un gran susto si tuviera que subir a uno de esos aparatos, me decía. Eran tan raros los aviones que cuando alguna vez pasaba una avioneta o un helicóptero a baja altura, no solo mi abuelo y yo, sino todo el barrio salía con gran algarabía para ver aquella cosa de película. No imaginaba entonces que anhelar salir de este país puede resultar un empeño casi imposible de lograr. Mis abuelos trabajaron sin descanso antes y después del comunismo, sus raíces se hicieron tan profundas que solo se cortaron cuando el aliento de sus vidas expiró y se llevaron con ellos un mundo diminuto: cuatro paredes de una casa y una larga guarda raya con un horizonte sin descubrir.

Nací justo cuando la Revolución cubana entraba en su edad adolescente, en el 1973. Similar a Jesús de Nazaret quien nació en Belén, una pequeña aldea casi olvidada y humilde de Judea, yo nací en la oriental provincia de Holguín, la parte más sufrida y empobrecida del país,  palestina de cuna como despectivamente me llaman por ser oriental; como mi abuelo blanco era oriundo de Sancti Spíritus en el centro de Cuba y allí vivía tuve al menos el privilegio de viajar fuera de mi terruño y disfrutar los viajes en ómnibus por la carretera central, o las travesías aventureras en el tren lechero. Luego vinieron los años universitarios, nada más y nada menos que en la Capital, entonces mis viajes se extendieron hasta la ciudad más importante de Cuba, la bella, pero envejecida y roída Habana. Disfruto enormemente cada sitio de esta Isla que he tenido el privilegio de visitar, los paisajes y la gente. En cada lugar descubro las diferencias regionales y la notable similitud que identifica a todos los cubanos, esa manera de vivir solidariamente con los otros creando en cada barrio una especie de familia mayor, solidaridad que nos ha ayudado a sobrevivir las más duras crisis o ese ingenio de inventar, de transformar lo viejo y desahuciado en algo útil, de sacarle lasca a todo como bien decimos en nuestra jerga popular.  Pero no logro superar el escalón en el que se quedaron mis abuelos, los aviones aun vuelan a grandes alturas y distancias, pero yo vivo encerrada en esta isla, como aferrada a esta tierra, mis raíces crecen más y más y aunque no quisiera pecar de fatalista, mi sueño de viajar cada día se torna más lejano.
Así han vivido y vivimos generaciones de cubanos, imposibilitados de mirar fuera de esta isla alargada que nos vio nacer y crecer y que ha visto morir a algunos. Nuestro contacto con el exterior es tan demacrado y pobre como pobres son las noticias internacionales que nos pasan por la tele, o las historias que nos cuentan nuestros familiares y amigos radicados fuera del país. Son pocos los cubanos y cubanas que han tenido y tienen el privilegio de viajar y regresar, de contar con un álbum de recuerdos foráneos. Los otros son aquellos que se han ido de forma definitiva, por una u otra vía, en condiciones legales o ilegalmente ya sea arriesgando la vida misma en peligrosas travesías en el mar, concertando nupcias ficticias con extranjeros, y miles de modos más, porque como le escuché decir a un balsero en el año noventa y cuatro: cualquier forma es válida para escapar de esta vida de perros.
Mis abuelos nacieron antes de la Revolución, yo durante ella, llegué a creer que mis sueños, a diferencia de los de ellos, se harían realidad si me esforzaba, estudiaba y me preparaba para la vida, pero al comprender que el Socialismo no ha logrado las grandes metas que se trazó desde sus inicios, viviendo en una Cuba llena de llagas y dolores, de penurias económicas donde el diario vivir se resume a la lucha por la subsistencia, mi sueño se ha debilitado, y al menos por esta vez, como Jeremías el profeta llorón, me doy el lujo de expresar y lamentar mi insatisfecha necesidad de volar en los aviones.
Recuerdo unas letras que escribí siendo adolescente cuando comencé a ver con otra óptica mi entorno comunista y revolucionario y aterricé en una Cuba abandonada por el socialismo europeo, llena de huecos y graves errores que aun hoy arrastramos, una Cuba sin economía y demasiadas consignas y como dijera el cantautor Carlos Varela: la política no cabe en la azucarera; como tampoco cupo en las balsas que se lanzaron al mar con todo el riesgo de dejar en las aguas el último aliento, ni en las familias divididas, ni en el adiós a la patria para encontrar en otra cultura, otro idioma, otro sitio una forma más simple de saciar las necesidades materiales tan importantes como las espirituales o ideológicas porque no solo de pan vivirá el hombre, pero, oh Dios, danos hoy el pan de cada día.
“ Siento que fui hasta el cielo y que luego alguien dio en mi trasero y ahora estoy resucitando en este infierno en flor que poco a poco me está quemando. Pienso en los cuentos que creí, en los héroes que amé, en aquella leyenda antigua de una amplia sonrisa y flores esparcidas en el mar buscando con angustia un sombrero alón que se perdió. En el Libro que me impedían leer, porque era un pecado capital no ser materialista y dejarse adormecer por el opio de los pueblos. Siento que no he vivido igual a otros y pienso en la niña que en mi escuela comía mejor merienda y amarraba sus motonetas con grandes lazos que yo no tuve, la niña que luego fue dirigente estudiantil y viajó al exterior porque su padre era alguien importante en el gobierno y el mío a penas un simple obrero honesto de este país. (…) Luego crecí y estoy sintiendo que mis hijos vivirán el mismo cuento, y ahora qué hacer si ya no tengo nada que hacer para ir sintiendo.”
Pero siempre al final, esta vez como el sabio proverbista Salomón, dejo el pesimismo y vuelvo a ser la misma soñadora, guardando en mi corazón el recuerdo tierno de mis abuelos, colocando a los miles de cubanos que murieron en el mar buscando nuevos rumbos y a los que se fueron definitivamente y se alejaron de los suyos para alcanzar una vida terrenal más plena y que viven con la añoranza de su país y de su gente, en un lugar especial de mi memoria. Me tumbo al suelo, bocarriba, para poder seguir imaginando el vuelo de los aviones, creyendo que algún día romperé esta insularidad que me abruma para salir y volver, libre, a esta tierra que llevo bien adentro.
*Licenciada en Información Científico Técnica y Bibliotecología y Máster en Estudios Teológicos por FLET. Desempeña sus labores en la Iglesia Bautista de Taguayabón en Villa Clara Cuba junto a su esposo el Pbro. Mario F Lleonart, quien edita el Blog Cubano Confesante

13 de abril de 2011

El Show de la Antena.

Ha comenzado el espectáculo de las antenas, hace rato los vecinos están activos. Ahora se agrupan curiosos en las dos esquinas de la cuadra, mientras en el centro trabajan los hombres de las telecomunicaciones y vigilan los policías.
Centenares de metros de cables son arrancados de cuajo, enrollados y confiscados. Felizmente para el dueño y los demás usuarios clandestinos, no encontraron la matriz, pues casi siempre hay un aviso oportuno y la gente logra desconectarse, salvándose de las severas multas o la pérdida de sus televisores.
Más de media Habana tiene en sus azoteas estas redes de cable que parten de un equipo trasmisor y se propagan radialmente para suministrar las señales televisivas internacionales a decenas de usuarios piratas, aburridos de las trasmisiones locales.
Es curioso examinar las actitudes de quienes asisten a la desactivación de una red; Los trabajadores de la Empresa Cubana de Telecomunicaciones –ETECSA- expresan la fatiga de una rutina que les disgusta. Ellos también son vecinos, tienen familias, amigos y viven en un barrio de la ciudad.
Los policías cumplen una orden y basta, a veces están contrariados, no hay información, nadie quiere ayudarlos a localizar al dueño del DIRECT-TV, la fuente, la matriz, la araña que ha tejido la malla.
Hay vecinos que sonríen burlones, pues lograron evadir la persecución .Otros cierran los accesos a las azoteas y se esconden para evadir preguntas. Los técnicos tienen que auxiliarse de grúas especiales para alcanzar los techos de las edificaciones.
¿Hasta cuando durará la batalla por las antenas? Empezó el siglo pasado, cuando hace trece años, fueron confiscadas 15000 antenas parabólicas en ciudad de La Habana.
Entonces no había redes. Los vecinos pirateaban la señal directamente, pero, las parábolas no podían esconderse y gracias a Dios, apareció el DIRECT- TV.
Muchos se preguntan hoy si habrá cables suficientes para seguir reconectándose hasta el infinito o cuanto durara la decisión del gobierno de perseguir a los propietarios de los trasmisores y destruir las redes. Hay quienes ingenuamente sueñan con una venta legal de los DIRECT-TV, pagándoles lógicamente, en la misma moneda de su salario.
Ya el tema alcanzó a la farándula y se coló en el teatro; Recientemente un popular actor planteó al público la siguiente interrogante:
¿Por qué los cubanos son los únicos seres humanos que nunca llegarán a ser marcianos?
- ¿Adivinen?......, ¡Pues sencillamente, no pueden tener antenas!
*Periodista independiente cubano. Colaborador de Misceláneas de Cuba, reside en ciudad de la Habana.
Foto: Caricatura de Garrincha en Periodico Guamá,

11 de abril de 2011

Inglés a lo cubano y en Hialeah.

Ai lov Mayami, Ai lov Jayalia, ai lov la saguesera an ai lov to spic inglis, espechali uiz mai.
El miércoles pasado, día antes de Thanksgiving, saliendo de Sédanos, me dice la cajera cubana al entregarme el recibo de mi compra 'adiós señora y 'japi sanguibin' y me dejó pensando cómo se dicen y escriben en cubano los nombres de los holidays que se celebran aquí y se me ocurrió hacer una pequeña lista de acuerdo a los meses del año.
Primero tenemos 'balentain', día de los enamorados y de las Florerías y de salir a bailar con los novios y los maridos que ese día se portan mejor que nunca y reparan por toda la mierda que hicieron el resto del año.
Después viene 'ister', domingo de resurrección, de ir a misa por única vez en el año y fin de hacer penitencia como ofrecerle a Dios no comer quimbombó (que asco!) en toda la cuaresma o no decir más de un coño al día.
El próximo es el 'forzofllulai', día de la independencia, de ir a La playa y de llevar a los niños a ver los fuegos artificiales y de darles una lección de american 'jistori'.
Luego viene 'jalouin', día en que los niños se ponen disfraces de papel o de plástico que solo duran las dos o tres horas del 'tricotri' antes de ripiarse en mil pedazos, y van de casa en casa recogiendo caramelos que no pueden comer porque pudieran estar envenenados o haber cuchillas de afeitar puestas por sociópatas perversos dentro de los Hershey bars.
La fiesta siguiente es 'sanguibin' a donde viene toda la familia, hasta Cachita y Joaquín, los tíos de 'niullersi' que nadie soporta porque nada más que hablan de toda la plata que ganaron este último año en su negocio de venduta de ropa fina, a comerse el 'terqui' estilo cubano con arroz, frijoles y yuca y un pudín de pan o flan de postre.
Después 'crismas', día de asar lechón en caja china en el patio Desde el amanecer hasta que esté listo a las 8 de la noche 'pa'questé blandito que se desbarate', tarea de los hombres de la familia mientras que las mujeres preparan los acompañantes, que serán los mismos que los del terqui, incluyendo el postre, y los niños corretean por toda la casa acabando con la paciencia de las mamas, abuelas y tías que los mandan pa' fuera en donde se dedican a tirarle piedras a la caja china pa' tumbarla con lechón y todo y así joderle el día a los papas, tíos y abuelos.
Y por último 'niulliar', fiesta a todo meter de fin de año en donde las mujeres se encasquetan sus más finos ajuares comprados en Berta y Pepe, " ño que Barato", o en la tienda de ropa fina y exquisitisima de Cheo y Mamita en la calle ocho, y sacan a pasear toda la gangarrea que guardan en la gaveta de arriba de la cómoda y que compraron en el pulguero de Flagler, y comen más lechón y más arroz con frijoles y más yuca y más flan y engordan 10 libras más.....
¿Cuándo los cubanos de aquí les cuentan a sus familiares en Cuba sobre estas fiestas, lo escribirán así? ¿Será que el pueblo cubano tiene un spelling particular y propio para los holidays gringos? ¿Hablaran de los forzofllulai faieruerks o del crismas chopin? ¿Del sanguibin terqui?
¿Cómo le dirán a nuestros Reyes Magos, los zreewaismen? ¿y a nuestro día del trabajo, leibordei?.....no en balde le ponen de nombre a los hijos Liuesmeil, Uanuei, Yusimi, Aisiyu y Belsauz.....y por algo usan sai fortín de ropa y champú juaitrein y zapatos peiles y tailenol p'al dolor de cabeza y viven en un efichi en palaveniu en Jayalia.....que idioma tan pintoresco hemos inventado en este exilio de Miami, la verdad es que no hay nada como el sabor cubano, hasta el inglés ya sabe a arroz con frijoles y yuca y tiene ritmo de guacanco......
Bueno, las dejo con el pensamiento cubano del día: Ai lov Mayami, Ai lov Jayalia, ai lov la saguesera an ai lov to spic inglis, espechali uiz mai.
Anónimo.

8 de abril de 2011

El Exilio no ha sido leve….., el estigma del exiliado es una guillotina invisible que nos despoja de ciudadanía.

He leído el artículo titulado: “Tres años, seis meses y 8 días en ningún lugar”, lo escribe una joven cubana desde algún lugar de España, su nombre es Lien Carrazana Lau y edita el Blog, La china fuera de la Caja. Pues bien, es uno de esos testimonios, -no pocos-, que hablan del quebranto que supone este Exilio. Hace algún tiempo, después de conocer la noticia del suicidio de un joven intelectual cubano en distante Estado del norte de los EEUU, (distante de Miami que ya es mucho decir), le propuse a una conocida intelectual cubana recoger y escribir un libro de testimonios, no de aquellos que tienen éxito y les va bien; sino de los que les va mal..., tan mal que acaban suicidándose o en total indigencia. No fue de su  agrado la idea.
Hay dolor en este Exilio que nos consume día a día. Cuando a este dolor se suma el despropósito de muchos, el desdén de los "exiliados camaleónicos” y la extorsión afectiva de la propia familia, la ruina es total. Aquí les dejo el artículo de Lien, esta joven que afirma que cuenta  con su juventud y la fe. Juventud que ya no tenemos algunos y la fe a la cual aún nos aferramos tantos .
Por: Lien Carrazana Lau.
Fui una chica de barrio bajo, aunque lo mirara desde lo alto de una azotea.
Una terraza con vistas a un cementerio de edificios, los intramuros de La Habana colonial, ruinas habitadas, y yo tomando café, fumando y soñando con conocer el mundo. Con tocarlo con mis ojos, mis manos, oler el invierno real, conocer la nieve, desandar las avenidas, los parques, los museos… Que las imágenes saltaran de las láminas de los libros a la realidad.
Me daba igual si era Madrid, Londres, Caracas o Lima, yo quería irme de Cuba.
Y ese pensamiento se repite como un bucle, de cabeza en cabeza, entre los cubanos de mi generación. Todos queremos irnos aunque no sepamos el segundo paso a seguir, ni cómo sobrevivir fuera de la burbuja cubana; nuestra desesperación e ingenuidad es tal que nos aferramos a la huida como solución, sin intuir que eso marca un antes y un después, nada volverá a ser igual, el estigma del exiliado es una guillotina invisible que nos despoja de ciudadanía. Pero no nos importa, quemamos las naves y nos entregamos a la nada. Somos jóvenes y queremos salvarnos, no queremos ser como nuestros padres y abuelos. Ellos no nos enseñaron a pensar, nos enseñaron a callar.
Hace unos días conocí a una cubana, me dijo que llevaba tres años en España.
Yo también, le dije.
¿Has vuelto a Cuba?, me preguntó.
No, le digo, y ella agrega: ¿Por qué, no extrañas?
Sí, claro, pero no puedo ir, no tengo permiso de residencia…
Después de esto, silencio total y no me preguntó más nada.
Así son también los cubanos, seres escurridizos que meten la cabeza en la tierra, avestruces que no quieren ver su propia realidad. En la Isla desde que nacemos nos inoculan el miedo: No digas lo que piensas, no disientas, no cuestiones el sistema o serás tachado de contrarrevolucionario y te apartarán de todo, te perseguirán, te apresarán... El miedo es otro objeto que guardamos en la valija y traemos a donde emigramos, porque incluso viviendo lejos de Cuba, seguimos siendo esclavos de su política, y tenemos que “pedir permiso” al régimen para visitar nuestro propio país.
Permiso de salida y permiso de entrada. Si papá Estado no quiere que viajes, no conoces el mundo, carta de invitación de un extranjero y/o institución mediante. Aunque tengas dinero, no puedes sacar un pasaje e irte de vacaciones a Jamaica…
Explicar en un post algo tan complejo como la demencia del comunismo cubano es imposible, y en realidad hace mucho que me propuse dejar de escribir y pensar tanto en ese tema, antes lo hacía frecuentemente, pero me lacera y satura, ya bastante tengo con trabajar en que a otros le llegue esa verdad, a través del sitio Diario de Cuba. Y aun así, no hay un día que esa palabra de cuatro letras no salga de mi boca, como una patología.
Pero en realidad no tengo país ahora, no soy ni de aquí ni de allá; España me pide complicadas pruebas de “arraigo” para regularizarme –las mismas que a todos los emigrantes, tres años de permanencia, pruebas legales de existencia física en territorio español y contrato de trabajo, así suena sencillo pero es mucho más complejo, sobre todo tratándose de este momento en el que hay casi 5 millones de parados con más derecho a trabajar que yo–. El régimen castrista por su parte, después de once meses fuera del territorio nacional, decreta que no tenemos derecho a seguir siendo cubanos, que somos unos desertores, traidores a la patria y no nos deja volver a vivir en nuestro país. Sólo visitarlo como turistas, eso sí, con pasaporte cubano para putearnos bien con trámites e impuestos. Y para eso, tienes que residir en algún lugar del mundo, claro, y yo no vivo aquí, aunque viaje en el mismo metro que todos los madrileños…
Hace unos meses me escribió un escritor cubano que lleva desde 2006 en Valencia, trajo a su hija y nieto, pero tuvo problemas para renovar su permiso de residencia al quedarse sin trabajo y acabaron los tres casi en la calle. Él, llegando casi a los cincuenta años, sólo encontró trabajos en negro como limpiador de tumbas o recogiendo chatarra, hasta que se le cerraron todas las puertas, y no tuvo con qué mantener a su familia. Recurrió a la caridad de amigos y pidió ayuda para regresar a Cuba. Para los cubanos no existe contrato de repatriación, de modo que mi amigo tuvo que pedir ayuda a otros escritores funcionarios en la Isla para que éstos intercedieran por él y su familia, y conseguir un permiso especial por problemas humanitarios, aún están a la espera de que les concedan la entrada… Espero que sea pronto, y les deseo suerte, aunque me espanta la idea de volver, entiendo y respeto sus razones.
Siempre se habla del drama del pueblo cubano residente en la Isla, pero nosotros, los exiliados, también somos parte de ese pueblo, y también vivimos nuestra propia tragedia.
Llevo tres años, seis meses y 8 días en ningún lugar, y la libertad de irme se ha vuelto una jaula, he ganado la autonomía de vivir sin tener que ocultar mis ideas, la posibilidad de pisar algo del mundo fuera de la cárcel nacional, intento ser feliz lejos del infierno, ése donde aún vive mi madre y mi familia, ése que extraño con todo mi yo y que se ha vuelto una enfermedad crónica en mi cabeza. Pero al que no podría regresar porque significaría volver al coma mental.
Aquí estoy, agarrada a mi vida, porque mi patria soy yo misma y el pequeño mundo que he construido a mí alrededor, mi patria es mi hombre y su amor, es nuestra felicidad, es mi madre, son mis recuerdos, es el deseo de ver un día a mi país libre del señor feudal castrista… Y sé que lo veré. Tengo lo que a ellos le falta, la juventud y la fe.
Las fotos corresponden al Blog La china fura de la Caja.

4 de abril de 2011

Boletín Orfebre, un intento de salvar la memoria histórica en San Juan de los Remedios.

Hace cinco años, cuando comenzamos la edición del Blog de Buenavista…, el primero en el soporte de Blogcindario, conocimos de la aparición de un Boletín Literario publicado en Remedios. Desde el primer número hasta su desaparición, quien sabe por qué; las informaciones que recibimos de este Boletín digital fueron apareciendo en los post del Blog. El Boletín llegó a ser conocido ampliamente en la Red a través de nuestro Blog. Se trataba del Boletín : Orfebre.
Este esfuerzo de algunos escritores remedianos desapareció y nunca supimos las razones, suponemos que los guardianes del pensamiento, también allí en Juan de los Remedios del Cayo, pusieron de su parte. Aquí les dejo el primer post que pusimos en aquella lejana fecha del 4 de abril del 2006.

Trataremos de salvar nuevamente con este intento la memoria histórica local, que prácticamente dejó de existir junto con la desaparición de la prensa escrita en Remedios........,
Ahora sale nuevamente Orfebre como boletín digital de contenido informativo y literario, con similar intención y objetivo que la revista que publicáramos años atrás con tal hombre, y de cuyo rastro, lamentablemente, solo quedó un solitario y único número por razones ajenas a la voluntad y el interés de aquellos escritores que integrábamos el Consejo de Redacción, por supuesto. Murió Orfebre acabada de nacer en aquella no muy lejana y primera época, de muerte lógica, como suelen fallecer aquellas empresas que carecen del apoyo material y espiritual necesarios para continuar existiendo por muy lindas y justas que sean las ideas.
Pero siempre volver con la frente en alto y deseos de trabajar también resulta un éxito. Y Orfebre vuelve por sus fueros en un espacio mayor para hacer cultura. A rostro descubierto. Sin equipo burocrático que entorpezca. Sencillamente cada autor firmará y se responsabilizará con sus obras, tal y como suele ocurrir en toda publicación, y tres o cuatro locos con un tilín de cordura y mucho amor, encabezados por los mismos escritores cabeciduros que antaño fundaron la revista, Rogelio Menéndez Gallo, Omar Rodríguez García y Jesús Díaz Rojas, así como el informático Fernando Jesús Ferrer Rodríguez, se encargarán de darle la debida estructura organizativa.
Quisimos que Orfebre viera la luz en este mes de marzo del 2006, como un modesto in memoriam al centenario del nacimiento del insigne músico remediano, Alejandro García Caturla, al cual Orfebre se propone homenajear a partir de este primer número y durante el año dedicado precisamente al centenario, que culminará el venidero 7 de marzo del 2007.
Trataremos de salvar nuevamente con este intento la memoria histórica local, que prácticamente dejó de existir junto con la desaparición de la prensa escrita en Remedios, en la década del sesenta del pasado siglo XX. La preocupación es válida. La ocupación lo será de igual modo.
24 de marzo/2006.
Dirección postal: Alejandro del Río 74 e/ Máximo Gómez y Enrique Malaret. Remedios. VC. Cuba.