5 de febrero de 2012

Joven cubano inmolado en la prisión de Aguadores.

Por: Eloy A Gonzalez.
Las noticias se sucedieron después de la muerte del opositor Wilman Villar Mendoza en un Hospital de Santiago de Cuba. La muerte de Villar Mendoza sorprendió a todos aun cuando este joven de 31 años de edad y padre de dos niñas llevaba 50 días en huelga de hambre en la Prisión de Aguadores, después de haber sido condenado de maneja injusta a cuatro años de privación de libertad. Sorprendió porque los opositores dentro y fuera de la Isla habíamos concentrado nuestros gestos de solidaridad en lograr las liberación de los detenidos: Ivonne Malleza, Ignacio Martínez e Isabel Aidé Álvarez, quienes presumiblemente serian juzgados y condenados, en tanto que Villar Mendoza objeto de la brutalidad que caracteriza a los carceleros en Cuba y en medio de una huelga de hambre, contraía una neumonía que lo llevaría a la muerte.
Wilman Villar Mendoza  no es el único reo que muere en condiciones de indefensión  en la Prisión de Aguadores, muy cerca de Santiago de Cuba. La periodista independiente Tania Maceda en febrero del 2010 reportaba la muerte del recluso Alfredo Miramar Fariñas de un infarto cardiaco (¿?) en esta misma prisión. El recluso que en aquel momento dio la información agregaba que Alfredo Miramar, “podía haberse salvado porque llevaba 24 horas pidiendo auxilio médico a los carceleros, pues tenía fuertes dolores en el pecho y la mano derecha acalambrada. Este es el resultado de la negligencia, las palizas, el acoso constante, el estrés, la mala atención médica, la pésima alimentación y los tormentos diarios", responsabilizando, en su opinión a las autoridades del penal.
El mismo día en que Wilman Villar Mendoza , miembro de la Unión Patriótica de Cuba era sepultado en Contramaestre, un informador independiente, José Batista Falcón desde la cercana ciudad de Palma Soriano daba la noticia en la página web, Háblalo sin miedo,  de la inmolación de un preso común , también en la Prisión de Aguadores, estas fueron sus palabras:” …, un preso común de nombre Vicente Triller (o Piñer)  Orozco, que cumplía condena en la prisión de Aguadores  amaneció prendido en llamas, no se sabe cómo; los familiares le preguntan a los jefes de la prisión y le dicen que no hagan preguntas”…, el reo fue llevado e ingresado en el Hospital Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba; llevaba 20 días en juega de hambre cuando se prendió o le prendieron fuego;  fue reportado de cuidado a su ingreso  sin que sepamos hasta el momento lo suerte que corrió este recluso. He enviado una nota a varios periodistas independientes en la Isla indagando por el preso Vicente Triller Orozco sin recibir notificación alguna.
La población penal en Cuba, que supera la cifra de 100 mil reclusos, es objeto de tratos brutales y viles. Aun cuando los presos  son identificados como políticos o comunes el trato inhumano no se diferencia en mucho. La única diferencia es que muchos reos comunes de conducta criminal inobjetable se prestan para servir de torturadores de los presos por motivos  políticos. El infierno es comparable a este sistema penal del cual mucho se ha hablado.
El reo común que se inmoló o fue objeto de una agresión estando detenido es otro ejemplo de tratos atroces y vergonzosos. Por alguna razón que no conocemos este recluso se mantenía en huelga de hambre, reclamando  algo para sí o para sus compañeros de infortunio. Resulta muy raro que un preso que está en situación de rebeldía tenga acceso a combustibles y sin que nadie lo vea se prenda en llamas; la posibilidad de que haya sido “quemado” no se excluye. Los carceleros que son responsables de su cuidado y protección nada hicieron, o hicieron tanto como prenderle en llamas o permitir que otros lo hicieran.
En un artículo reciente y con el titulo de: El infierno sin agua, se dan a conocer aterradores datos sobre esta cárcel, llamada Aguadores, en el extremo oriental de la Isla. A esta cárcel mandan aquellos presos que hay que avasallar a como dé lugar. Sus métodos de tortura son únicos.
Es precisamente en esta cárcel donde se aplica el método de tortura conocido como “Shakira” de este método el articulista dice:
El teniente coronel Luis Enrique López Díaz, jefe del penal, se enorgullece públicamente de que así sea. Es el más señalado promotor del método conocido como "Shakira", que consiste en amarrar los pies y las manos, juntos, a la espalda del prisionero, para dejarlo como un balancín. El capitán Jesús Boulí, oficial del Combinado de Guantánamo, le puso el nombre de la cantante colombiana, pero López Díaz le ha robado el protagonismo de la tortura. Hasta tres días dejan a los reclusos amarrados así.” (Foto)
Como sea que estamos en presencia de un reclusorio donde se tortura, de torturadores que emulan en brutalidad y los resultados son reclusos  que mueren de infartos cardiacos, neumonías inducidas por severos regímenes carcelarios e inmolación que resulta difícil de interpretar como no sea el incidente que conduce a un reo a la sala de quemados de un hospital.
Hay que recordarles a estos criminales que nadie puede ser objeto de tratos tan desalmados cuando están extinguiendo una condena. La brutalidad que se practica en la cárcel de Aguadores , ahora revelada en los medios a raíz de la muerte de Villar Mendoza, no es motivo de atención; menos aun para  los carceleros, los gobernantes y hasta los gobernados. Hace mucho tiempo que la compasión, en el escenario cubano no suele presentarse.
Ni aun cuando se trata de un familiar de algún recluso; se les dice: “no pregunte” y no preguntan. Van en silencio a cargar con sus muertos, en silencio le dan sepultura y nadie más oye hablar de ellos.
¿Cuántos presos así denominados comunes, jóvenes que podían haber sido salvaguardados de los caminos de la criminalidad y el desempeño delincuencial para ser integrados a una sociedad que debe acogerlos y protegerlos, han terminado en una fosa sin recuerdos ni lagrimas?
No se sabe como Vicente se prendió en llamas, los familiares no preguntan, el infierno tiene sus reglas.
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