2 de marzo de 2012

Pobreza al estilo socialista.

Por: Mario Hechavarria Driggs.*.
Un hombre pobre es un concepto que se puede definir, como aquel que  al perder sus capacidades productivas por cualquier motivo, limita la manutención de su hogar, y  por lo tanto  es incapaz de satisfacer plenamente sus necesidades, hundiéndose en la miseria.
En Cuba, al triunfo de la revolución las autoridades emitieron leyes de corte populista para la confiscación de bienes y propiedades, porque  según ellos, con estas medidas  se erradicarían  la pobreza y el desempleo en el país.
 El tiempo demostró lo tan alejado que se estaba de este objetivo ya que la pobreza no solo aumento sino que llego a estructurarse (o sea que la condición de pobre no solo dependía del individuo sino que también influía la imposición del estado de estimular el trabajo y ofertar lo suficiente para la satisfacción de las necesidades )hasta un punto tal que, contrario a la práctica de el resto del mundo, la población cubana está plenamente subsidiada convirtiéndose en una carga social generalizada.
El gobierno no ha querido reconocer  que la pobreza ha aumentado, porque sería decir,  que la Revolución ha fracasado, por lo tanto es Tabú hablar de ello, y cuando por esos avatares hay que referirse a la miseria en la población, la señalan como “personas de bajos ingresos” a los mendigos se les llama “deambulantes”, los desempleados “desvinculados laborales” y,  los que tienen una opinión clara de la realidad “contrarrevolucionarios”.
Dos ejemplos de nuestra sociedad que por sí solos son demostrativos. El primero  el bajo nivel de la tasa de natalidad,  lo que ha provocado un envejecimiento poblacional  que a largo plazo se convertirá en un déficit de la fuerza laboral y en un aumento de la carga social por pensiones de jubilados y la segunda el constante desequilibrio entre el salario nominal y el salario real (mientras te aumentan  el salario, el gobierno te aumenta los precios en el mercado , lo que trae por resultado que siempre es mas lo que le falta a un  individuo para satisfacer sus necesidades que lo que posee para satisfacerla.
Por otra parte desde hace muchos años no se construyen viviendas, todo  el material constructivo está destinado para obras del turismo internacional, el dinero que se recauda es para garantizar la “defensa del país”, las cuarterías (solares) se multiplican por toda la ciudad,  lo que trae como consecuencia, la marginalidad, el  aumento de la delincuencia juvenil, la prostitución y la drogadicción, el gobierno le llama a todo esto “rezagos del pasado”. Por lo tanto la única forma que tiene de combatir estas cosas es metiendo presa a la población.
Esto es a largos trazos la situación actual y vigente de nuestra sociedad y para los abogados del Diablo les tengo una interrogante que abordare en un próximo artículo:
 ¿El aumento de los indigentes en la vía pública es también una consecuencia del “abominable bloqueo yanqui?.”
*Periodista independiente cubano, radica en Ciudad de la Habana y sus despachos aparecen en varios sitios de internet sobre temas cubanos.
Foto: Primer premio de la convocatoria: País de pixeles, foto de Alexander Sánchez Rivas.