7 de agosto de 2012

Desde los medios oficiales, se clama en Cuba por “transparencia” o “libertad de prensa”: ¿Habrá Glásnost en La Habana?


Talía González, antes reconocida por su persistente trabajo en torno a la liberación del niño Elián, casualmente ambos con similar apellido, fue la primera en clamar recientemente por la necesaria “transparencia”, cuya traducción al ruso es Glásnost; y ya sabemos de Gorbachov, sus reformas, el fin del comunismo soviético, así como del terror de los Castro ante semejante palabra.
La bella reportera se apareció en varias “shoppings” habaneras semanas atrás, sin poder entrar a filmar, ante la ira de empleados y administrativos, que le exigieron un permiso previo para semejante rutina periodística. ¡Vaya!, ni siquiera ella, “la sentimentalmente protegida” del actual gobierno, pudo saltar las trincheras de la burocracia.
Aquí parece que las mujeres se arriesgan más que los hombres, pues otra reportera, Maribel Acosta, escribió en tinta negra su indignación: “Una sociedad con la pretensión de construir un mundo mejor que no afronte con sinceridad sus llagas y mordeduras, está condenada al fracaso.”(…)”Por eso comparto que es necesario construir la verdadera libertad de prensa…”
Lo anterior pertenece a la revista “En Vivo”, No 3 del presente año.
No nos engañemos, estas profesionales están heridas en su fuero interno, por la marcada diferencia entre el discurso oficial y la realidad. Es frustrante que al regresar a casa los vecinos te espeten en la cara tu incapacidad profesional.
Más allá de ellas mismas, la realidad señala el irremediable fracaso del régimen. ¿Serán capaces de una prensa libre estas mandíbulas de cristal que hoy regentean la sociedad cubana? ¡Ni soñarlo! Sobran evidencias en su contra.
Multitud de teléfonos interrumpidos durante la reciente visita del Papa a Cuba, la represión contra blogueros independientes como Yoani Sánchez, además de la reiterada posición contraria a ofrecerles Internet a los cubanos, hablan elocuentemente.
Una excepción masculina agregó el último epíteto aquí enunciado, se trata de Guillermo Rodríguez Rivera, exitoso autor de novelas policíacas, otrora apoyado por el MININT en sus labores literarias. De él es la comparación con esos boxeadores, de muy fuerte pegada, pero escasa asimilación ante un golpe contrario. ¡Mandíbulas de cristal!
De lo escrito por el también proclamado amigo de Silvio Rodríguez, recuerdo lo siguiente: En Cuba las noticias no existen hasta que la instancia pertinente autorice su existencia. En el mundo de Internet, email, celulares, etc., es fácil propagar la mentira pero casi imposible ocultar la verdad. Buena reacción del escritor al cabo de los años. ¡Vaya usted a saber el por qué!
En cualquiera de los casos, incluyendo esta última opinión de Rodríguez Rivera, publicada por la revista católica cubana Espacio Laical, apreciamos que aún entre los informadores vinculados al oficialismo partidista, el cansancio existencial se convierte en agobio. A propósito, recuerdo que la princesita de un cuento de José Martí, cuando su interlocutor no para de criticar al Rey, ella responde airada: ¡Puaff, es demasiado!
 Digo claramente que será demasiado para el régimen en Cuba. Aceptar una Glásnost, transparencia al decir de Talía González o libertad de prensa en la Revolución, según Maribel Acosta, está más allá de lo posible. Habrá regaños, inclusive sanciones para los desmedidos, como según dijo un “garganta profunda”, se le aplicaron a los entrevistados por la bella protegida.
Reitero lo dicho por el novelista, amigo del “Yo me muero como viví”:
El socialismo tiene mandíbula de cristal, es decir, poca asimilación al golpe cuando de la prensa se trata. Ojalá, y este reclamo va lejos del citado trovador, acepten lo imposible en el decir de Maribel Acosta, cuyo reclamo personal es un grito desesperado de millones de cubanos:
La dignidad es un bien preciado que nos ha traído hasta aquí y no vale la pena degradarla por miseria cultural o enanismo de espíritu.”
* Periodista independiente cubano, radica en Ciudad de la Habana y sus despachos aparecen en varios sitios de internet sobre temas cubanos.